martes, 13 de mayo de 2014

Explicación de caso negligencia médica en anestesia Nº 7: murió una joven de 23 años porque no fue operada a tiempo




Viene del post anterior... http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/caso-de-negligencia-medica-en-anestesia_21.html

La paciente Verónica Encinas llegó a sala de emergencias con dos inmensos problemas:

1.- Hemorragia del embarazo: Probablemente la placenta se desprendió prematura y anormalmente debido, tal vez, a un traumatismo. Con la placenta desprendida el feto se quedó sin oxígeno, sin nutrientes y tuvo que morir, irremediablemente. El desprendimiento de placenta produce gran sangrado, poniendo en sumo peligro la vida de Verónica, pues la lleva al "shock hipovolémico" (hipo=poco, volemia=volumen de sangre circulante).


2.- Feto muerto dentro del útero: La presencia de un feto muerto dentro del útero es muy peligrosa para la vida de la gestante, pues en unas horas, si no sale, bien por vía vaginal (parto), o por vía abdominal (cesárea), va a desencadenar una gravísima alteración del sistema de coagulación de la sangre, que es la síndrome de la coagulación intravascular diseminada (C.I.D.).

El feto muerto, al empezar a degradarse, proporciona a la sangre un sustrato (tromboplastina tisular) que activa, en forma masiva, la coagulación de la sangre. Se forman por toda la circulación muy pequeños trombos (microtrombos) que ocluyen finos capilares sanguíneos, dejando sin irrigación tejidos vitales. Por otro lado, la formación inútil de estos microtrombos ha consumido todos los factores de coagulación de la sangre. Sin factores de coagulación, el organismo sangrará sin parar por todos lados y la muerte no tardará en llegar.
Verónica requería intervención quirúrgica (cesárea) de urgencia. La ausencia del anestesiólogo de guardia (con permanencia hospitalaria obligada), por cualquier motivo, lo sitúa como gran culpable. Pero, si se hallaba en calidad de "anestesiólogo de retén al llamado", el asunto cambia totalmente.


Ahora, mucha atención, mucho ojo, querido lector. En el Hospital "Angela Llano", así como en varios hospitales y clínicas particulares en el Perú, los anestesiólogos podrían estar, en horas de la noche y en domingos y feriados, en turno de retén. Quiere decir, ubicables por teléfono, en la localidad, y listos para acudir al hospital al término de la distancia.


¿Por qué eso de "turno de retén"?

Porque si el hospital o la clínica programa "anestesiólogo de guardia con permanencia hospitalaria", estarán obligados a:

1) Pagar beneficios del turno "guardia".
2) Otorgar descanso al médico al día siguiente de la guardia.
3) Dar alimentación al médico, tres comidas en 24 horas.
4) Implementar un  recinto de permanencia (con cama o sofá, casillero, baño, agua caliente) con mínimas comodidades, para el médico de guardia.


Lo cual significa "mucho gasto", encima que "los domingos se opera poco, o nada", para el centro hospitalario. Si usted, o un familiar querido, cae en esos momentos a la sala de emergencia, y requiere una intervención quirúrgica de urgencia, el tiempo de espera a que llegue el anestesiólogo de retén puede ser fatal.


El hospital o la clínica cuidan su dinero. Aún cuando ello signifique poner en peligro su vida, querido visitante.
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