martes, 13 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 9: Anestesistas exculpados por la muerte de un bebé


Viene del post anterior...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/caso-de-negligencia-medica-en-anestesia_24.html

El síndrome Axenfeld Rieger, es una enfermedad rara congénita y progresiva del desarrollo ocular, que afecta al segmento anterior del ojo, y presenta también alteraciones extraoculares acompañantes. Se suele asociar a glaucoma (aumento anormal de la presión intraocular) en el 50% de los casos. Este glaucoma se manifiesta más a menudo en la infancia o en la adolescencia en forma de glaucoma juvenil. Además se presentan alteraciones en el nervio óptico y desprendimiento de retina.


El escáner o tomografía axial computarizada (TAC) es un procedimiento muy frecuente en niños con enfermedad neurológica. Se realiza bajo anestesia general, no bajo sedación. Esta última sólo está indicada en pacientes que puedan colaborar, y un niño pequeño jamás lo va a hacer.

Una TAC suele durar de cinco (sin contraste) a diez minutos (con contraste). El paciente (el bebé en este caso) sólo requiere hipnosis (estar dormido), no es necesaria analgesia con narcóticos (una TAC no duele). Basta administrar una dosis adecuada de hipnótico. Este blogger prefiere el sevoflurano, pero no se puede descartar el uso de drogas como el midazolam o el tiopental sódico.


Todos los hipnóticos pueden, como efecto indeseable, ocasionar depresión de la respiración, así que los anestesiólogos debemos aplicar la dosis óptima de estos fármacos y vigilar atentamente al paciente, para actuar de inmediato en caso la respiración se detuviera.

Los narcóticos (fentanilo) también pueden deprimir la respiración, y este efecto no deseado se potencia con el correspondiente al hipnótico, en caso se administraran juntos. El anestesiólogo que aplicó (erróneamente, en nuestra modesta opinión) la combinación midazolam-fentanilo, sabía de la gran probabilidad de que el bebé dejara de respirar durante el procedimiento y debió tomar todas las precauciones.


Discrepamos con el informe de Toxicología que afirma "que lo ocurrido fue un hecho desgraciado que «no se puede prever con anterioridad»", "que los médicos utilizaron unos fármacos «usados como una opción posible para la sedoanalgesia»" y que "se trata de «fentanilo junto a midazolam», una combinación «indicada para la sedación pediátrica»".

No era necesario el uso de un narcótico como el fentanilo. Con un hipnótico a dosis óptima, suficiente. El "hecho desgraciado" (muerte del bebé originada por paro respiratorio) sí se pudo prever, la sedoanalgesia no era la técnica de elección para la TAC e, insistimos, la sedación pediátrica consciente no existe, pues los niños no colaboran con el procedimiento. La "sedación profunda" no es más que anestesia general.
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