martes, 17 de febrero de 2015

A propósito de la anestesia para la operación de liposucción: cómo evitar complicaciones fatales. Parte 2


Viene del post anterior: Parte 1

La liposucción abdominal es uno de los procedimientos de cirugía estética más comúnmente practicados. La comprensión de los cambios fisiológicos que suceden durante la operación (con la grasa aspirada el cuerpo pierde importantes cantidades de sangre y fluidos que pueden descompensar al paciente) y los progresos en las técnicas quirúrgicas y anestésicas hace que hoy en día se aspiren grandes volúmenes de grasa en una sola intervención.

La liposucción abdominal no es una operación libre de riesgos. Existe posibilidad de ocurrencia de complicaciones (digamos) quirúrgicas como trombosis venosa, tromboembolia pulmonar, embolia grasa, perforación de órganos abdominales y (digamos) anestésicas como sobrecarga hídrica con edema pulmonar, toxicidad por lidocaína y otras propias de la anestesia general y regional. Por tanto, creemos que este procedimiento se debería llevar a cabo en una sala de operaciones y no en un simple consultorio médico.

Muchas liposucciones se llevan a cabo bajo anestesia local (con total manejo y responsabilidad del cirujano), pero la necesidad de sedación, analgesia complementaria, y anestesia regional o general y monitoreo en cirugías de aspiración de grandes volúmenes de grasa (megaliposucción) y con posición prona ("boca abajo") del paciente hacen indispensable la presencia de un anestesiólogo en el quirófano.

En una liposucción abdominal, la tarea  del anestesiólogo abarca dos grandes aspectos:

1.- La administración de sedación, analgesia, anestesia general y/o regional, brindando confort y seguridad al paciente y facilidades para operar al cirujano.

No son infrecuentes complicaciones del sistema respiratorio durante una liposucción por mal manejo de la vía aérea con el paciente en posición prona

2,- Manejo y solución de probables complicaciones intraoperatorias como hipoxia secundaria a sedación (¡mucho cuidado si el paciente está en posición prona o "boca abajo"), toxicidad por anestésicos locales (en la liposucción se inyectan abundantes dosis de lidocaína) y alteraciones del equilibrio de agua y electrolitos debido a sangrado y gran pérdida de líquidos junto a la grasa aspirada.

Entonces, por lo mencionado líneas arriba, puede usted darse cuenta, estimado visitante, de la importancia de elegir un anestesiólogo competente para una cirugía de liposucción abdominal.
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