lunes, 12 de enero de 2015

¡Cuidado! Una sedación no es una simple "dormidita" (especialmente en anestesia para niños pequeños). Parte 3


Viene del post anterior: La sedación. Parte 2

En la figura siguiente se ve a un muchacho con temor a sacar a bailar a cualquiera de las dos chicas que lo flanquean en una fiesta. Si toma una sola copa de vino probablemente perderá el temor y se animará a bailar totalmente consciente disfrutando de la fiesta.


De la misma manera, un adulto claustrofóbico a quien se le va realizar una resonancia magnética cerebral tendrá temor al ser colocado dentro del "túnel" del equipo. Si le administramos la dosis correcta de sedación probablemente perderá el miedo al "encierro" y colaborará en todo momento atendiendo las instrucciones del operador.

La dama de la figura siguiente se siente muy angustiada durante un viaje en avión. Si toma cinco miligramos de diazepam una sensación de somnolencia y relajación la llevará a un sueño poco profundo, tolerando el vuelo y despertando ante el simple llamado de su nombre.


Del mismo modo, una paciente adulta que se opera de una artroscopía de rodilla bajo anestesia epidural se siente nerviosa e incómoda por la inmovilidad durante el procedimiento. Si le administramos una dosis justa de sedante se aliviará su angustia y dormirá ligera y plácidamente hasta el fin de la artroscopía.

Ahora recordemos, del post anterior, que sedación consciente es aquel estado en el cual el paciente tiene deprimido su nivel de consciencia, pero retiene la habilidad de respirar adecuadamente y de responder de forma apropiada a ordenes verbales a la par que colabora con el médico operador.

"Colaborar con el médico" quiere decir dejar de respirar un instante cuando se indique, soportar un momento el pinchazo al momento de la administración de la anestesia local, deglutir una sonda de endoscopía gástrica, etc.


Solamente pueden recibir "sedación" pacientes en capacidad de colaborar. Los niños pequeños y adultos con enfermedad mental no son capaces de colaborar en técnicas que requieren pinchazos de inyectables, deglución sondas o incómodas posiciones e inmovilidad en una mesa de procedimientos.

Ahora entendemos por qué un niño pequeño no puede recibir sedación para una TAC o RM cerebral. Se le tiene que administrar anestesia general.
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