viernes, 30 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 25: Niño con parálisis cerebral tras resonancia magnética


Viene del post anterior.

La Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA) define la sedación como "el estado de la consciencia que permite a los pacientes tolerar procedimientos no o poco placenteros mientras que se mantiene una adecuada función cardiopulmonar y la habilidad de responder de forma adecuada a órdenes verbales y/o a estímulos táctiles “. Esto es sedación consciente.

Del párrafo anterior se puede deducir que, sólo pueden recibir sedación pacientes en capacidad de colaborar, de obedecer órdenes del médico, la enfermera, tecnólogo médico, etc.

Algunos pacientes adultos que padecen claustrofobia (miedo a lugares cerrados), no van a tolerar un procedimiento de resonancia magnética que dura, aproximadamente, 45 minutos. Porque todo ese tiempo van a estar metidos dentro de un "tubo oscuro".


Ellos se benefician de una sedación. Una vez sedados sí van a poder colaborar.


Los niños, especialmente infantes, lactantes y recién nacidos, no van a colaborar con el procedimiento (resonancia magnética o tomografía), van a sentir miedo, la ausencia del padre, frío, claustrofobia, etc. Por lo tanto, no pueden recibir sedación consciente.


Habría que aumentar el grado de sedación, para llegar a la sedación profunda. Pero ésta no es más que anestesia general.

Entonces, estimado padre de familia, no se deje sorprender cuando le afirman que "no se preocupe, señor, señora, que a su hijito le van a hacer la resonancia bajo una sedación "suavecita". Se va a requerir anestesia general. Muy probablemente sin intubación traqueal y sólo con una droga hipnótica, quizá acompañada de una pequeña dosis de narcótico.

Sorprende cómo en la sala de emergencia de algunas clínicas particulares, a niños que han sufrido caídas leves, sin pérdida de consciencia, de la cama, de dos peldaños arriba, y clínicamente sanos, llorando activamente y respirando muy bien, se les indica una resonancia magnética. ¿Para qué? Es inevitable pensar mal.

Hay varias seguras maneras de administrar anestesia para resonancia magnética o tomografía. Depende de la escuela de cada anestesiólogo. El suscrito utiliza anestesia inhalatoria con máscara.


El problema está en que la mayoría de clínicas particulares de Lima, no cuenta con equipo idóneo para anestesia para resonancia magnética o tomografía,  ni con personal técnico preparado para dar una importante ayuda al anestesiólogo, en un procedimiento muy proclive a complicaciones.

No se dispone de máquina de anestesia. A veces sólo se cuenta con un vaporizador de gas anestésico acoplado, de manera improvisada, a una línea de oxígeno. No se utiliza el monitoreo mínimo recomendado.
A los niños pacientes no se  les confecciona historia clínica. No se les realiza exámenes de laboratorio previos. El padre no firma consentimiento informado. El niño no pasa a una sala de recuperación tras la realización del procedimiento.


Está listo el escenario para la aparición de complicaciones como las de los reportes periodísticos. Apreciado visitante: verifique que la sala de resonancia o tomografía cuente con el material de anestesia mínimo e indispensable: una máquina de anestesia. Caso contrario, no arriesgue la vida de su hijo inútilmente.

Tal vez los colega anestesiólogos de sus respectivos casos, en su afán de que no se muevan, para nada, los niños pacientes durante la resonancia magnética, profundizaron demasiado la anestesia antes de colocarlos dentro del tubo de ondas magnéticas.


Comenzó el procedimiento, el paciente sufrió depresión respiratoria dentro del tubo y, al encontrarse muy lejos del alcance del anestesiólogo, no pudo ser reanimado a tiempo.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 25: Niño con parálisis cerebral tras resonancia magnética


La resonancia magnética cerebral se realiza en niños pequeños bajo anestesia general, y no bajo "una simple sedación" como de forma equivocada le dicen algunos pediatras a los padres del paciente.

Además, la resonancia magnética cerebral debe estar correctamente indicada porque, es bueno resaltarlo, el niño debe correr de manera justificada todos los riesgos inherentes a una anestesia general.

Veamos este interesante caso. En el próximo post lo comentaremos.




SEGÚN DENUNCIA ANTE FISCALIA
Niño tiene parálisis cerebral por supuesta mala praxis de anestesia
EL DIARIO DE HOY
MIÉRCOLES, 17 DE NOVIEMBRE DE 2010
Pablo José Mena era un niño de cuatro años como la mayoría: inquieto, juguetón y cariñoso con sus padres. De vez en cuando tenía convulsiones, pero esto no le impedía hacer vida normal y asistir al kínder donde hizo sus primeros trazos crayola en mano.


Así fue hasta el 20 de agosto pasado cuando, por indicaciones de la neuróloga que lo atiende en el Hospital Bloom, le realizarían una resonancia magnética.

Para ello, el hospital asignó un equipo formado por una enfermera, un médico residente y un anestesista identificado solamente como Will Hernández. El grupo acompañó al niño y a su padre, Juan Carlos Mena, al Hospital General del ISSS donde le realizaría el examen.

Según una denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República y adjunta ya al expediente 4907 UDV 2010, Pablo estaba inquieto esa mañana. Tenía hambre, pues estaba en ayunas, y su padre hacía grandes esfuerzos para tranquilizarlo.

Al verlo así, el anestesista dijo: "Pasemos (a hacer el examen) porque lo veo muy ansioso al niño, tiene mucha hambre, para relajarlo, le voy a comenzar a poner unos sedantes". Así, le puso una primera y segunda dosis, según recuerda el padre e Pablo. Luego, Hernández comentó: "Este niño está como si se ha tomado un par de cervezas". En el escrito de la denuncia, Mena señala que Hernández "hizo referencia a que los anticonvulsivos que tomó en la mañana el niño hacen que 'no pegue' la anestesia".

A las 11:30 de la mañana, cuando la resonancia magnética había finalizado, Mena fue informado de que el niño había tenido un paro. Su frecuencia cardiaca había llegado a 50. "¡Póngale otra ronda de adrena!... ¡no responde!", son las frases que Mena escuchó antes de enterarse de que médicos y enfermera había hecho todo lo posible por oxigenar al niño quien regresó al Hospital Bloom, inconsciente y entubado, al área de máxima urgencia.

Pablito estuvo en la UCI dos semanas. Recuperó la consciencia, abrió los ojos, pero no ha vuelto a hablar. El niño ha recibido distintos diagnósticos: encefalopatía, edema cerebral, hipoxia cerebral y parálisis infantil.

Los Mena sospechan que hubo negligencia médica de parte del anestesiólogo. Saben que una demanda no devolverá la salud a su hijo, pero quieren evitar que más infantes sean afectados por el ejercicio profesional del anestesiólogo que atendió a Pablito.

La fiscal asignada al caso, Carmen Elías, rehuso hacer algún comentario sobre el mismo pues dijo que en la Unidad de Vida este tipo de casos se maneja "bajo reserva". "Sí quiere información, entiéndase con los padres", indicó.

jueves, 29 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 24: Odontóloga y anestesióloga detenidas por homicidio culposo de niña


Viene del post anterior.

En el reporte periodístico figuran insuficientes datos para establecer un juicio acerca del manejo anestésico en el lamentable caso de la niña de tres años que falleció tras una complicación por "sobredosis de anestesia" previa a una curación de muela con caries. Por ello, lo que haremos es proponer un esquema de atención en anestesiología para un niño que va a someterse a un procedimiento odontológico y requiere anestesia. Es bueno aclarar que se tratará de la opinión personal de este blogger, que muy bien podría ser rebatida por algún otro colega en una sana discusión.

El procedimento deberá obligatoriamente realizarse bajo anestesia general con intubación traqueal en sala de operaciones de un hospital o clínica de día. En los días previos se realizan exámenes de laboratorio básicos (hemoglobina y hemograma) y el riesgo quirúrgico. Si la intervención es a las 08.00 horas, el niño -y familiar, obviamente- acude al hospital o clínica a las 07.00 horas en ayunas (puede beber líquidos claros, hasta cuatro horas antes o leche, hasta seis horas antes). Se le confeccionará la historia clínica, con énfasis en el cumplimiento del ayuno y la existencia de alguna enfermedad infecciosa aguda (amigdalitis) o alérgica crónica (asma).


El niño pasa entonces a sala de operaciones y el anestesiólogo administra anestesia general e intuba la tráquea. Sería recomendable hacerlo por la nariz (si no hay contraindicación) para dejar más espacio de trabajo al odontólogo. Una vez el paciente perfectamente intubado y anestesiado se inicia el procedimiento.

Las razones para intubar la tráquea son:

1.- El tubo "sella" la vía aérea, evitando que sangre y secreciones de diverso origen pasen a la tráquea y a los pulmones.

2.- La manipulación de la cavidad bucal por el dentista puede causar espasmo de la laringe, cerrándose así la vía aérea ocasionando asfixia. Un óptimo nivel de anestesia prevendrá ese espasmo y, aún en caso de que se produzca, la presencia del tubo mantendrá la vía aérea siempre permeable.

Intubación oro-traqueal para una intervención dentro de la boca. En niños es recomendable que el tubo no tenga globo o, en caso que lo tuviera, no debería ser inflado.
Terminada la intervención se despierta y extuba al niño y se lo transporta a sala de recuperación. Ahí es observado durante unas dos horas y luego se lo traslada a otro ambiente hospitalario para vigilarlo cuatro horas más. Si no hay evidencia de complicaciones, el paciente podrá ser dado de alta.

Le solicito estimado visitante que, si se enteró de algún detalle adicional en el manejo de la anestesia de la niña lamentablemente fallecida, aplicando esta humilde propuesta de atención en anestesiología saque usted sus propias conclusiones.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 24: Odontóloga y anestesióloga detenidas por homicidio culposo de niña


Otro caso que nos recuerda que es prudente llevar a cabo un procedimiento odontológico bajo anestesia general a un niño pequeño en sala de operaciones y con intubación traqueal.



Venezuela 30 / Jun / 2010
Mandan al INOF a odontóloga y anestesióloga por la muerte de una niña de 3 años en su consulta


Esta mañana fueron privadas de libertad una odontóloga y una anestesióloga del Centro Nacional de Ortodoncia, ubicado en el centro comercial Shopping Center, en la Avda. Ppal. de Las Mercedes, por su presunta vinculación con la muerte de una niña de 3 años, a quien le habrían aplicado una dosis excesiva de anestesia para tratarle una muela.

El hecho ocurrió a las 10:00 de la mañana de este lunes 28 de junio.
En la audiencia de presentación, la fiscal 101° auxiliar del Área Metropolitana de Caracas (AMC), Liliana Orihuela, imputó a María Lombardi Uribe (odontóloga) y a Vesaira Rodríguez (anestesióloga), por la presunta comisión del delito de homicidio culposo, con el agravante en lo dispuesto en el artículo 217 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente, que establece el incremento de la pena por la comisión de un delito en perjuicio de un niño, niña y adolescente.

La audiencia se llevó a cabo en el Tribunal 17° de Control del AMC, instancia que acogió la calificación fiscal, dictó la privativa de libertad y fijó como sitio de reclusión el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) en Los Teques, mientras se presenta el acto conclusivo en el lapso correspondiente.

De acuerdo con la investigación preliminar, la niña llegó con su madre al referido centro para realizarle un tratamiento de conducto, con el fin de repararle una muela de leche. Una vez en el consultorio, le habrían colocado a la infante anestesia intravenosa, además de la utilizada normalmente, dosis que a los dos minutos produjo la convulsión de la pequeña.

En vista de la situación, la odontóloga y la anestesióloga sacaron del consultorio a la madre de la niña y habrían procedido a aplicar otra dosis de anestesia, lo cual agravó el cuadro clínico.
El personal del Centro Nacional de Ortodoncia llamó un equipo de paramédicos, quienes después de evaluar los signos vitales de la niña ordenaron trasladar a la pequeña al Urológico de San Román, donde ingresó sin signos vitales.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 23: Joven palestina falleció porque bebió agua antes de la cirugía


Viene del post anterior.

Está claro que la paciente no estaba en ayunas al momento de la intervención. Así sólo haya bebido agua. El agua se mezcla con la secreción ácida del estómago (ácido clorhídrico) y aumenta el volumen del contenido estomacal.


Al administrar anestesia, queda abolida la deglución. El paciente anestesiado no puede cerrar su vía aérea ante el reflujo de contenido gástrico. Ese contenido se introduce por la laringe y acaba en los pulmones, causando neumonía por aspiración, muchas veces fulminante y mortal.


Los pacientes adultos que van a cirugía o procedimientos electivos (programados, no urgentes) deben tener un ayuno de, por lo menos, seis horas. De no ser así, se debe postergar tal intervención.


En cirugía de urgencia, al paciente, así haya comido y/o bebido recientemente, no se le puede postergar su operación. Hay técnicas anestésicas, que requieren gran habilidad, de paso, para evitar la neumonía por aspiración bronquial de contenido ácido del estómago.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 23: Joven palestina falleció porque bebió agua antes de la cirugía


Un interesante caso para recordar que si el paciente que se va a operar ha ingerido alimentos líquidos y/o sólidos poco antes de la intervención quirúrgica, ésta debe suspenderse.

En el próximo post haremos los comentarios correspondientes.

Negligencia médica de dos doctores palestinos que continúan bajo la custodia de la policía palestina en la ciudad de Nablus
Autores personales: 
Al-Haj Mahmoud, Tareq (Investigador/a) 
Mestre Lleixa, Laura (Traductor/a)




Fecha: 19 de Abril de 2008

Declaración sobre una negligencia médica

Después de haber jurado decir la verdad y nada más que la verdad, estaré sujeto a una acción penal.

Yo, el abajo firmante, Riyad Sabri Muhammad Khalifa, de nacionalidad palestina, titular del D.N.I No. 905096533, nacido el 11 de Enero de 1975, taxista y residente en el pueblo ‘Ajja, Jenin Governorate, me gustaría declarar lo siguiente:

El jueves 10 de abril de 2008, alrededor de las 7 de la mañana, mi hermana Hana’ Sabri Khalifa, de 34 años y soltera, junto con mi otra hermana, Niha’ Sabri Khalifa, de 27 años, fueron desde nuestro pueblo ‘Ajja a la ciudad de Nablus para que nuestra hermana, Hana’, se operase de pólipos nasales y de una bulto de grasa en la nariz en el hospital especializado de al-Razi, situado cerca del hospital Rafidia en la ciudad de Nablus. El Doctor Anas Abu-Safiyya, del pueblo de Deir al-Ghssoun, Toulkarem Governorate, operó a Hana’. Mi hermana Niha’ la acompañó.

Llegaron al hospital donde el doctor arriba mencionado realizó una rápida intervención quirúrgica a mi hermana Niha’, quien también sufría de pólipos nasales. Esta operación duró cerca de 10 minutos y tuvo éxito. Fue entonces el turno de mi hermana Hana’ la cual recibió una inyección de anestesia por dicho doctor como preparación para el procedimiento quirúrgico.

Hana’ murió aproximadamente un minuto después de que se le administrara la inyección de anestesia, alrededor de la 1.30 del mediodía de ese mismo día. Todo el mundo se sorprendió de su muerte. La policía palestina en Nablus fue informada por el doctor arriba mencionado que fue arrestado junto con otro doctor que trabajaba en el mismo hospital, el nombre del cual es Tawfiq Abu-Ghazala.

El cuerpo de mi hermana fue trasladado al Hospital Nacional de Nablus y se le practicó una autopsia en el Instituto, el cual está afiliado a la Universidad Nacional de al-Najah. Los resultados de la autopsia revelaron que la muerte fue debida a una negligencia médica. Los dos doctores continúan bajo la custodia de la policía palestina en la ciudad de Nablus.

Hay que resaltar que mi hermana Niha’ mencionó al doctor Anas Abu-Safiyya que su hermana, Hana’, había bebido agua, para que el doctor aplazase la operación de Hana’. La anestesia solo puede administrarse cuando el paciente esté en ayunas, cuando éste no haya comido o bebido nada. Ella le preguntó directamente sobre posponer la operación, pero el médico no tuvo en cuenta lo que Niha’ propuso y le dijo literalmente: “el agua no le afectará”. Hana’ recibió la anestesia y murió un minuto más tarde. Hay que decir que fueron cogidas muestras del tejido del cuerpo de mi hermana para ser inspeccionadas en laboratorios especializados en Jordania, para encontrar la causa real de la muerte de Hana’. Saber esto fue muy cruel para nosotros.

Hago un llamamiento a los derechos humanos y a las organizaciones humanitarias que están siguiendo este caso, para trabajar hasta el final del sufrimiento de los pacientes en los hospitales al otro lado del West Bank donde tienen lugar continuas violaciones, sobre las cuales los ciudadanos siempre hablan. Estos hospitales necesitan ser observados, y los doctores, quienes tienen la vida de sus pacientes en sus manos, también deben ser observados. Toda negligencia por su parte significa la muerte del paciente, lo que sucedió con mi hermana Hana’ Khalifa.

Esta es mi declaración firmada a 19 de abril de 2008.

Firma: Riad Sabri Mohamed Khalifeh Nombre no revelado.

Investigador de campo: Tareq Al-Haj Mahmoud

martes, 27 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 22: Operan a joven padre de manga gástrica y lo dejan en coma


Viene del post anterior.

En este caso complicaciones propias de la cirugía llevaron al coma al paciente con esta secuencia de eventos:

1.- Una falla en una de las grapas que mantenían cerrado el estómago originó que se vertiera contenido estomacal en la cavidad peritoneal y se produjo peritonitis.

2.- La peritonitis evolucionó desfavorablemente a sepsis, shock séptico y falla multiorgánica.

3.- En falla multiorgánica con hipotensión arterial severa se produjo paro cardíaco. El paciente fue reanimado pero el tiempo que duró el paro bastó para causar isquemia cerebral y posterior coma.


El paciente obeso mórbido diabético es considerado de muy alto riesgo anestésico, no es raro que se presenten complicaciones en el post operatorio que pueden ser resueltas sin mayor dificultad si se cuenta con personal entrenado e instalaciones hospitalarias adecuadas. Por lo tanto, fue un gran error de los médicos a cargo permitir que se lleve a cabo esta cirugía en una clínica que no contaba con unidad de cuidados intensivos.

Por otro lado, llama poderosamente la atención que el paciente haya sido catalogado por el cardiólogo en el riesgo quirúrgico como de "bajo riesgo". Un obeso de 111 kilos de peso y diabético que va someterse a una cirugía laparoscópica, cuyos neumoperitoneo y cambios constantes y marcados de posición provocan importantes alteraciones cardiovasculares y respiratorias, tiene alta probabilidad de enfrentarse a eventos adversos y debió ser informado de ello antes de la intervención.

Finalmente, es de entera responsabilidad del cirujano verificar el buen estado de su material quirúrgico. Se debió asegurar que la grapa que cerraba el estómago no estuviera "fallada" antes de ser aplicada en el órgano del paciente.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 22: Operan a joven padre de manga gástrica y lo dejan en coma


En anestesiología, los pacientes obesos mórbidos son pacientes de muy alto riesgo. Complicaciones cardíacas y respiratorias severas tienen alta probabilidad de aparecer.

Fue un gran error efectuar este tipo de cirugía a un obeso mórbido en una clínica diseñada sólo para  procedimientos de mediana o baja complejidad y que carecía de unidad de cuidados intensivos.

En el próximo post comentaremos más.

04/03/11
Operan a joven padre y lo dejan en coma
¿Negligencia? Le practicaron operación para reducirle estómago y grapa no prendió. Esposa denunciará en las instancias judiciales  y médicas a los especialistas que atendieron a Víctor  López. Médico refiere que operación fue exitosa.
Consuelo Alonzo C.

La diabetes que su progenitor padecía le advirtió a Víctor López Tume que debía bajar sus 111 kilos de peso lo más pronto posible, si es que no quería padecer esa misma enfermedad a sus 32 años. Por eso, después de pensarlo mucho, decidió someterse a una intervención que le reduciría el estómago: la gastrectomía en manga o también conocida como manga gástrica.

Confiaba en que todo iría bien, pues su hermano, meses atrás, se había sometido a esa misma operación con óptimos resultados.

Así fue que, confiado, se entregó a las manos expertas del médico José Javier Pérez Ramírez, quien programó su operación (vía laparoscopia) para el 21 de febrero en la Instituto de Ginecología y Reproducción, y Cirugía Mínimamente Invasiva (IGYR), de Surco.

Es más, según refiere su esposa Esperanza Granja Córdova (29), su seguridad en el procedimiento aumentó cuando el riesgo quirúrgico indicó que no había inconvenientes. Sin embargo, luego de que la operación concluyó sí se presentó una complicación: una radiografía confirmó que presentaba aire en los pulmones, por lo que le colocaron  un dren para retirárselo.

Dolores y complicaciones

Al día siguiente, Víctor manifestó un fuerte dolor en el abdomen, dificultad respiratoria y un aumento de su temperatura.

El anestesiólogo y primo de Víctor, Marcos Antonio Jacinto Chapilliquén, refiere que el miércoles 23 de febrero le hicieron unos análisis que confirmaban la presencia de una infección. “Los médicos siguieron sospechando del problema respiratorio sin pensar que los problemas eran producto de la operación, a pesar de su  distensión estomacal, la fiebre, la taquicardia y el dolor”, sostuvo.

De mal en peor  

Con el paso de las horas, la salud del joven padre de familia solo empeoró. La fiebre continuó en ascenso y los dolores se hicieron insoportables, agrega Jacinto Chapilliquén.

Justamente por eso el viernes, tres días después de la operación, reingresan a Víctor a la sala de operaciones para revisarle la cavidad abdominal y detectan una perforación en el estómago y líquido purulento con muy mal olor alrededor de ese órgano.

Al concluir ese examen el cuerpo de Víctor no aguantó más e hizo un paro cardiorrespiratorio.

“La historia clínica solo dice que iniciaron las reanimaciones cardiacas básicas y avanzadas a las 5:30 pm, pero no dicen cuánto tiempo duraron”, señaló Chapilliquén.

Luego de eso, y tras cerrar el orificio que tenía en el estómago, los médicos indujeron al paciente a un coma medicamentoso (inducido por medicinas).

Recién el 28 de febrero, trasladaron a López Tume a la Unidad de Cuidados Intesivos de la clínica San Pablo, según la familia, porque en el instituto no cuentan con la capacidad necesaria para tratar un caso tan complejo y delicado.

Probable muerte cerebral

Todo esto, asegura Jacinto Chapilliquén, se hubiera detectado de manera oportuna con una sencilla ecografía manual.

De haberlo hecho, hoy su primo, dice, no estaría al borde de la muerte ni estaría a punto de dejar a sus pequeños hijos en la orfandad. “Ayer (el martes) entré a verlo y no presentaba reflejo en las pupilas. Existe una alta sospecha de muerte cerebral, pero nos han dicho que tenemos que esperar. Pero además tiene una septicemia (infección) generalizada. Pero aún tenemos esperanzas, porque su juventud es una ventaja”. Por lo pronto solo les queda esperar.

NEGLIGENCIA. Esperanza Granja Córdova (29), esposa de Víctor, refiere que Pérez Ramírez le dijo que tal vez un grupo de las grapas vino fallo de fábrica y que por eso se produjeron las complicaciones. “Esto es una negligencia. No es justo. Esta operación se la hizo para mejorar su salud no para que me lo entreguen así. Se supone que son profesionales”, señaló.

“El paciente sabía de los riesgos existentes”

El cirujano José Javier Pérez Ramírez, en diálogo con La República, sostuvo que el paciente conocía de los riesgos inherentes a la operación tanto es así que firmó, acompañado de su esposa, el consentimiento informado.

Sobre las causas que conllevaron al estado delicado de su paciente, dijo que el problema habría sido una grapa que vino fallada. Asimismo, indicó que el paciente ha sido inducido a un coma medicamentoso para proteger el cerebro de cualquier lesión. Agregó que las pupilas de López Tume sí tenían reacción, lo que indicaba que no había muerte cerebral. 

A su turno, el director médico y anestesiólogo del Instituto de Ginecología y Fertilidad y Cirugía Mínimamente Invasiva, Jorge Basurto Lavanda,  dijo que lo  ocurrido con López era una situación a la que los médicos siempre están expuestos. “Lamento profundamente esta situación. Todo lleva un riesgo en la vida, cuando tenemos algo agregado el riesgo es mayor. Hemos hecho nuestro mejor esfuerzo en las mejores condiciones y lamentablemente  ha ocurrido un evento ajeno a nuestra voluntad”.

Remarcó además que   el instituto está cubriendo todos los gastos que demande la mejora en la salud de López Tume.

DIARIO LA REPÚBLICA, PERÚ

lunes, 26 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 21: Muere deportista por sobredosis de anestesia


Viene del post anterior.

Para una intervención a la rodilla, la anestesia de elección es la epidural o, también la raquídea, dependiendo la preferencia del anestesiólogo.


En el caso de Jesús Angel Quintero pudo haber sucedido lo siguiente:

1.- La cirugía se prolongó inesperadamente y el efecto de la anestesia epidural o raquídea terminó.

2.- La epidural (o raquídea) no fue bien colocada, no se estableció anestesia, no "prendió" o no "pegó".

En cualquiera de los dos casos, lo recomendable (por no decir lo obligatorio) es administrar anestesia general, con todas la de la ley, con intubación traqueal o con colocación de una máscara laríngea (explicaremos próximamente de qué se trata).


Qué sucedió con el deportista venezolano?

Probablemente lo siguiente:

1.- Jesús Angel sintió dolor, el anestesiólogo, pensando que era "nerviosismo", "stress" o "falta de colaboración" del paciente, optó por administrarle un sedante.

2.- Las quejas de dolor persistieron y el anestesiólogo, desesperado, le aplicó una dosis más del mismo, u otro, sedante.

3.- Siguen las quejas de dolor. El cirujano se molesta y presiona para que el paciente esté "bien anestesiado". El anestesiólogo, en pánico ya, administra otra droga (puede ser un narcótico), en un intento de que el paciente deje de quejarse.


4.- La combinación de tanta droga anestésica causa depresión respiratoria más depresión cardiovascular (hipotensión, bradicardia), situación que un anestesiólogo en pánico no puede resolver. Pasan varios minutos sin llegada de oxígeno a órganos nobles, produciéndose paro cardíaco y lesión cerebral irreversible, posteriormente.


El anestesiólogo debió entender que ya la epidural (o raquídea) no funcionaba. Pues había que administrar, con toda calma, anestesia general. Se indicaba al cirujano que detenga la operación unos momentos, se solicitaba asistencia a la enfermera circulante, y se procedía a intubar o colocar máscara laríngea al paciente para quedarse con anestesia general bien instalada. Ahí, recién, se indicaba al cirujano que podía continuar la intervención.

domingo, 25 de mayo de 2014

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 21: Muere deportista por sobredosis de anestesia


Los anestesiólogos no somos infalibles. Por lo tanto, no es raro que una anestesia epidural para operación de rodilla no resulte todo lo buena que quisiéramos y nos veamos obligados a administrar, con mucho criterio y todas las precauciones, sedación-analgesia o anestesia general.

El siguiente es un caso en el que, aparentemente, la anestesia epidural no resultó buena y ocurrieron complicaciones en el intento de convertirla a anestesia general.

En el próximo post la explicación.

Agosto 22, 2010
Por sobredosis de anestesia durante operación muere deportista zuliano



Lo que parecía ser una operación ambulatoria, terminó de manera fatal cuando intervención quirúrgica se complicó por un error en la aplicación de la anestesia. Jesús Ángel Quintero, cuya vida terminó el pasado viernes en la clínica Sucre, era uno de los campeones del equipo zuliano de BMX.

Tal como reseña el diario Versión Final, Quintero se haría una operación por la que había esperado tres años, para reparar la lesión de ligamentos de la rodilla derecha, que se había lastimado en los Juegos Nacionales Andes 2007.

Quintero entró al quirófano y su padre, Argenis Quintero, lo esperaba afuera. Un movimiento constante de enfermeras que entraban y salían del lugar lo alertó y comenzó a sospechar. En una de las ocasiones, oyó que una de las enfermeras dijo a la otra que necesitaban un cardiólogo.

Posteriormente, le notificaron que su hijo había muerto por un paro cardíaco.

Ante el dolor y la duda de que su hijo, sano y deportista, perdiera la vida por un paro cardíaco, decidió denunciar el hecho en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, para que investigaran qué había sucedido.

Los resultados dieron como resultado que el joven había sido expuesto a una sobredosis de anestesia, y que esto habría provocado su muerte.

El diario regional contactó con fuentes del centro médico, que declararon que el galeno no puso suficiente anestesia a Jesús Ángel y en medio de la operación, comenzó a sentir el dolor de la operación, y procedió a suministrarle otra dosis de anestesia. Ésta última, provocó un paro cardíaco.

sábado, 24 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 20: Investigan muerte de joven que se iba a operar de amígdalas


Viene del post anterior.

Para que Silvia pueda ser operada de las amígdalas, se decidió la administración de anestesia general con la mandatoria intubación traqueal. Pudo aplicarse anestesia local, aunque tal vez la poca colaboración de la paciente hizo descartar esta alternativa.

Previamente a la intubación, es necesaria la administración de un hipnótico (propofol, tiopental, entre otros), un analgésico narcótico (fentanilo, morfina, entre otros) y un relajante (bloqueo neuro-muscular) [atracurio, rocuronio, entre otros].


El tiopental, la morfina y el atracurio figuran, entre los anestésicos, como drogas con importante potencial de causar reacciones alérgicas (anafilácticas) durante la anestesia.


La reacción anafiláctica se caracteriza por espasmo bronquial (broncoespasmo) severo, caída brusca de la presión arterial (hipotensión arterial severa), aceleración o suma lentitud de los latidos cardíacos (taquicardia, bradicardia, respectivamente) y lesiones en la piel (eritema, pápulas). Su máxima, y fatal, expresión es el "shock anafiláctico", entidad con alta morbi-mortalidad.

Broncoespasmo severo: el aire no llega a los pulmones por cierre bronquial
Silvia pudo haber sufrido un "shock anafiláctico" (broncoespasmo, hipotensión, bradicardia, todos severos) al recibir alguno de los fármacos. En sala de operaciones, con una buena máquina de anestesia con ventilador mecánico, el equipo de reanimación a la mano, drogas de acción estimulante cardíaca al alcance, se debe manejar con éxito un shock anafiláctico.


Muy diferente es en un consultorio o en un tópico de inyectables. Ahí carecen del equipo necesario de atender una reacción alérgica severa a la penicilina, por citar un ejemplo, y el desenlace casi siempre es fatal.

Otra posibilidad es que, ante un error en la manipulación del laringoscopio o el tubo traqueal, o ante un intento de intubación bajo anestesia aún superficial, el organismo haya reaccionado con un broncoespasmo severo.


Para manejar un broncoespasmo severo hay una gran gama de recursos. Para desgracia de Silvia, su anestesiólogo no pudo hacerlo, bien por inexperiencia, nerviosismo, o realmente el evento fue muy súbito y grave, inmanejable.

El cirujano tiene razón. La muerte es responsabilidad (¡ojo! no queremos decir "culpa") de anestesiología.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 20: Investigan muerte de joven que se iba a operar de amígdalas


Un caso de reacción alérgica a los anestésicos (accidente) o de problemas con el manejo de la vía aérea o intubación difícil (impericia) es probablemente confundido con "sobredosis de anestesia".

En el próximo post haremos la aclaración correspondiente.


SILVIA ELENA GALLEGOS SE IBA A OPERAR DE AMÍGDALAS
Investigan muerte de joven en el quirófano
* En Masaya, el médico José Miguel Carballo dijo que ni siquiera tocó a la muchacha 
* Madre sospecha de anestesistas y se esperan resultados de Medicina Legal
Mercedes Vanegas
Masaya 

Autoridades del Silais-Masaya, Policía y Fiscalía, investigan una supuesta negligencia médica, que ocurrió en la Clínica Santa Gema, donde la joven Silvia Elena Gallegos Quintanilla, de 24 años, falleció supuestamente por bronco espasmo severo, al suministrarle fármacos antes de la anestesia, cuando la estaban preparando para operarla de las amígdalas. Según la madre de Gallegos, a su hija sí se le aplicó la anestesia, y presume que los anestesistas se pudieron pasar de la dosis que requería la infortunada.

Ana Quintanilla dijo que su hija tenía más de un mes de padecer de las amígdalas, y que sólo estaba en tratamiento, pero después el problema siguió, por lo que la llevó nuevamente donde el doctor José Miguel Carballo, y él decidió operarla, pero antes, el médico le pidió una serie de exámenes en los cuales ella salió muy bien.

“Mi hija ingreso al quirófano a las siete de la mañana del pasado sábado, pero después de una hora y media, el doctor José Miguel Carballo salió y me dijo que mi hija estaba muy mal”.

Según su testimonio, ella le preguntó: --¿Ya la operó? --No…, respondió. A su hija yo no le he tocado, pero al ponerle la anestesia le agarró una alergia, se le cerraron los bronquios y no hubo medio de abrirlos…, hicimos todo lo posible y no se pudo.

La señora le solicitó al doctor Carballo ver a los anestesistas, y él le dijo que ellos iban a salir, pero ella observó como que ellos no le querían dar la cara. Al final salieron y repitieron lo que había dicho el médico.

Como el caso se registro en la Clínica Santa Gema, la doctora Marisol Díaz, Gerente de Atención Médica de la Clínica Santa Gema, informó que ellos le alquilan un consultorio por la noche al doctor Carballo, y también el quirófano, pero lo único que ellos ven es si el médico cumple con la Ley, y se les da todas las condiciones necesarias en la sala de operaciones.

Doctora Marisol Díaz, Gerente de Atención Médica de la Clínica Santa Gema.
“Fue por espasmo severo”. “Como médico privado se encarga de traer todos sus recursos, como por ejemplo: sus anestesiólogos”, explicó la doctora Díaz.

Por su parte, el doctor Carballo manifestó al EL NUEVO DIARIO que él sólo se encarga de operar y que los que aplican la anestesia son los médicos anestesistas.

“Yo estaba en el vestidor de los médicos, ni siquiera toqué a la muchacha; cuando yo salí del vestidor me informaron que la joven había muerto, al aplicar los fármacos ella presentó una alergia, y falleció por un bronco espasmo severo”, dijo el doctor Carballo.

Según el acta de defunción, la joven falleció producto a una reacción anafiláctica, la causa intermedia fue por bronco espasmo y la causa directa fue por una hipoxia (falta de oxígeno).

A la espera de resultados de Medicina Legal. En cambio, en doctor Vidal Ruiz, Subdirector del Silais, dijo que ellos van a esperar los resultados del Instituto de Medicina Legal, para determinar qué fue lo que pasó con la joven, pero que los resultados van a tardar un poco.

Tanto las autoridades del Silais, como las de la Policía y de la Fiscalía, esperan los resultados de una prueba que se les realizó a la joven Silvia Gallegos, para determinar si hubo o no negligencia médica, al aplicarle anestesia, ya que para ellos nos es suficiente los que diga el acta de defunción.

Por otro lado, los familiares de la joven dijeron que ellos van a esperar los resultados del médico forense, y según lo que digan, ellos van a proceder, ya que señalan que nadie muere por operarse las amígdalas.

viernes, 23 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 19: Anestesista a la cárcel por homicidio culposo


Viene del post anterior.

La cirugía que se menciona, corrección de incontinencia urinaria por espina bífida, es compleja y dura varias horas. Durante ella, la presión arterial y la frecuencia cardíaca sufren drásticas variaciones. El tubo traqueal se puede mover de su sitio. Puede producirse un sangrado cuantioso que baja considerablemente la presión arterial. Puede producirse baja severa del pulso (bradicardia severa), alguna arritmia maligna, por manipulación quirúrgica.


Pero, con el anestesiólogo en quirófano, atento, presto a actuar, cualquier problema, detectado a tiempo, se soluciona, sin mayores complicaciones.


Pero, si el anestesiólogo no está en quirófano, hasta que se den, los cirujanos o las enfermeras, cuenta de la complicación y, hasta que busquen y ubiquen al colega de especialidad, esos minutos del evento transcurridos hasta ser solucionados, pueden ser de fatales consecuencias.


El anestesiólogo no debe dejar el quirófano. Por lo menos, no debe ausentarse más de tres minutos, para ir a los servicios higiénicos, por ejemplo.


Si se va a dejar a un colega en nuestro reemplazo, debe ser a dedicación exclusiva para nuestro paciente.  No debe ser el anestesiólogo de la sala de operaciones vecina. Él tiene su paciente, y en ese momento su paciente es más importante que el paciente de otro.
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