martes, 18 de noviembre de 2014

La eutanasia y el anestesiólogo [parte 2]


Viene del post anterior: La eutanasia y el anestesiólogo (1)

La eutanasia es un acto de humanidad. Es terminar, de una vez por todas y de la manera más caritativa, con el intenso sufrimiento de un enfermo terminal. Pero en el Perú no está permitida; peor aún, si se realiza es considerada homicidio calificado y se castiga con prisión.

A continuación un caso de la vida real. Un anestesiólogo, el especialista mejor calificado para realizar una eutanasia, es arrestado por realizar una eutanasia.

En el próximo post lo comentaremos.


SANKT PETERBURGSKIE KOMSOMOLETS
 05/06/2006
Detienen a anestesista por realizar eutanasia a mujer con cáncer terminal
Administró cóctel letal que terminó con la vida de enferma de cáncer de páncreas. Esposo e hijos dieron consentimiento. Hermano denunció el hecho una vez informado.
 Valery Tchanov

El anestesista Konstantin Kombarov (47) fue detenido por la policía en la localidad de Sertolovo, cerca a San Petersburgo, acusado de haber asesinado a la ingeniera Elena Sokolova (61), tras haberle inyectado por las venas potente mezcla de sedantes, relajantes musculares y morfina.

El Dr Kombarov, en su defensa, narró así los acontecimientos:

"Soy muy amigo de la familia y le tenía una inmensa estima a la señora Sokolova. El esposo e hijos me llamaron y me contaron lo mal que se encontraba la paciente. Debido a su cáncer hepático terminal los dolores eran terribles e iban a continuar de esa manera hasta el momento del fallecimiento. La morfina ya no calmaba nada. Me solicitaron que le practicara eutanasia".

"Inicialmente me negué, pero una vez que pude ver a mi amiga en su lecho de agonía, gritando intensa y desesperadamente de dolor, sin ninguna posibilidad de supervivencia, y restándole, quién sabe, cuántos días más de martirio, fue que acepté la propuesta".


"De este modo, se le inyectaron dosis intravenosas secuenciales de hipnótico y bloqueante neuromuscular, que le proporcionaron una muerte plácida, tranquila y libre de dolores. Lamentablemente para mi, uno de sus hermanos desaprobó el acto, una vez que se enteró. No era mi intención hacer daño alguno, no cobré absolutamente nada, era una cuestión de humanidad. Una humanidad que no entienden aquéllos que elaboran las leyes en base a anacrónicas creencias religiosas".

Las investigaciones se realizan de modo reservado.

Continúa en el próximo post: La eutanasia y el anestesiólogo (3)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...