jueves, 20 de noviembre de 2014

El monitoreo invasivo en cirugía cardíaca y el rol del anestesiólogo cardiovascular


Viene del post anterior: El anestesiólogo cardiovascular y la cirugía cardíaca

El anestesiólogo necesita del monitoreo para dar anestesia. Por supuesto que ha realizado bien los procedimientos, ha administrado la dosis justa de anestésicos y está atento ante cualquier eventualidad. Pero, como seres humanos, podemos fallar (claro que reaccionando a tiempo todo se arregla) o nos pueden ocurrir accidentes durante una cirugía. El paciente muchas veces está cubierto completamente por sábanas quirúrgicas. Si fallara el suministro de oxígeno, cuando notemos el color violáceo de la piel debido a la mala oxigenación de los tejidos sabríamos que nos quedan pocos segundos para actuar, antes de que ocurra paro cardíaco.


Pero si utilizamos un oxímetro de pulso, cuando el valor de saturación arterial de oxígeno de 100% baja a 95% sabemos que algo no anda bien, pero que tenemos tiempo para actuar y solucionar el problema, puesto que una saturación de 95% aún es un buen indicador de oxigenación.

Usted, estimado visitante, si alguna vez fue intervenido quirúrgicamente recordará los instrumentos de monitoreo para la anestesia, como el brazalete de presión arterial, los electrodos del electrocardiograma y el dedal del oxímetro de pulso.

Mas, para cirugía cardíaca el monitoreo es diferente, más complejo e invasivo. Invasivo quiere decir que la presión arterial no se toma con el tensiómetro cada cinco minutos, sino que la presión arterial se obtiene de la misma arteria (con un catéter) y se mide en tiempo real. Así lo exige la cirugía cardíaca. Claro que el monitoreo básico también está presente


El anestesiólogo da la bienvenida al paciente y procede a colocar un buen catéter intravenoso periférico (una vía venosa) y al monitoreo de la presión arterial invasiva, con un catéter en la arteria radial conectado a un sensor de presión computarizado.


Luego se administra la anestesia y se intuba al paciente para colocar un catéter venoso central (en la vena yugular interna o en la subclavia), para tener una estimación del volumen sanguíneo y administrar fármacos que van a contribuir con la dinámica del corazón.


De ser necesario se colocarán un catéter de Swan-Ganz y/o una sonda para un posterior ecocardiograma trans-esofágico, importantes medios de monitoreo que nos indican en tiempo real cómo está funcionando el ventrículo izquierdo en su tarea del bombeo de sangre a todo el organismo.


El anestesiólogo mantiene la estabilidad del paciente durante la preparación del corazón para los cambios estructurales a realizar (by-pass, cambio valvular) y para la conexión del paciente al corazón-pulmón artificial o máquina de circulación extracorpórea (CEC).


Continúa en el próximo post: Máquina corazón-pulmón artificial en cirugía cardíaca
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