viernes, 5 de septiembre de 2014

Malpraxis en anestesia 4. Caso ejemplo de INOBSERVANCIA DE NORMAS Y PROCEDIMIENTOS: mujer con paraplejia de miembros inferiores que firmó consentimiento informado incompleto


Viene del post anterior: Malpraxis en anestesia 3

Una de las principales razones de la existencia del consentimiento informado -norma y procedimiento muy importante en la rutina diaria de una sala de operaciones- es informar al paciente sobre probables complicaciones de la anestesia y/o cirugía, de modo que él o ella puede elegir no operarse si considera no aceptable correr riesgo alguno.

En el siguiente reporte periodístico se aprecia que una paciente, con secuela neurológica tras una intervención lumbar gana un juicio por malpraxis, no por motivo de mala actuación médica, sino por irregularidades en el consentimiento informado.



Sanidad pagará 12.000 € a una paciente por un incompleto consentimiento informado
La operación le dejó una paraplejia ligera de los miembros inferiores
EP | VALENCIA 30 agosto 2014 13:15
La sección segunda de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha condenado a la Conselleria de Sanidad a indemnizar con 12.000 euros a una paciente a la que una intervención lumbar le dejó importantes secuelas después de firmar un consentimiento informado que los jueces consideran incompleto.

De esta forma, la sala estima en parte el recurso presentado por la paciente afectada contra la resolución del subsecretario de Sanidad de 19 de junio de 2012 que desestimó presuntamente su petición. La paciente fue intervenida el 28 de febrero de 2008 en el Hospital La Fe de un cuadro de lumbociática de años de evolución que no mejoró con tratamiento conservador, por lo que fue necesaria la cirugía.

La mujer pedía hasta 338.452 euros por las secuelas que sufre, que incluyen una paraplejia ligera de los miembros inferiores, déficit sensitivo y motor, grave dificultad para la marcha y ausencia de control esfinteriano, entre otros. La paciente impugnó el consentimiento informado porque alegaba que nunca le fue mostrada ni firmó expresamente la página que recogía los riesgos.

ACTUACIÓN MÉDICA CORRECTA

Para la sala, en este caso no se aprecia ninguna infracción de la lex artis en la asistencia médica recibida dado que la intervención programada y realizada fue correcta, aunque durante la misma se produjo una complicación de salida de la duramadre --una meninge exterior que protege al sistema nervioso central--, que es uno de los riesgos posibles de la operación, sin que existan indicios de que se actuara de modo negligente pese a las secuelas.

Sin embargo, en relación con el consentimiento informado, el tribunal --que cree que sería conveniente que el documento se firmara en todas sus páginas-- sostiene que no puede considerarse que cumpla con su finalidad pues en ningún apartado se describen las graves secuelas que pueden derivar de la rotura de la dura madre ni de sufrir la complicación de la cola de caballo. Así, concluye que la información fue incompleta y no la considera "descriptiva" porque no basta la mera mención nominal de los riesgos.




Según Ponce Malaver, inobservancia de normas y procedimientos es una forma de acción culposa que acontece cuando, existiendo una normativa u orden verbal o escrita dispuesta con fines de prevención de un daño y ejecutada por un superior responsable, el subalterno no le da cumplimiento, generando un daño al paciente. Puede circunscribirse a la esfera administrativa si no ocasiona daño al paciente.

El consentimiento informado se constituye en norma y procedimiento de importancia capital en el quehacer quirúrgico diario. Su incumplimiento total o parcial es una forma de malpraxis. Por este motivo la Consellería de Sanidad de Valencia tuvo que indemnizar a la paciente por los daños recibidos, no obstante no se logró probar infracción en la asistencia médica recibida.
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