domingo, 24 de agosto de 2014

Terminología jurídica en la génesis de complicaciones fatales en anestesiología (Parte 5)



Viene del post anterior: Terminologia jurídica en la génesis de complicaciones en anestesiología parte 4

Fuente: "Responsabilidad Médica" del Dr. Moisés Ponce Malaver.

Se habla de delito médico cuando se han contravenido las reglas propias de la actividad médica, o sea, hubo falta de idoneidad, imprudencia o negligencia.

Formas de delito médico

1) Impericia

Falta total o parcial, de conocimientos técnicos, experiencia o habilidad en el ejercicio de la anestesiología. Es decir, es la carencia de conocimientos mínimos o básicos necesarios para el correcto desempeño de la especialidad médica.

Ejemplo: anestesiólogo general, sin subespecialidad en anestesiología cardiovascular, que causa complicaciones a un paciente operado por enfermedad de las arterias coronarias. Aquí se sanciona no la incapacidad genérica del médico, sino el hecho de emprender acciones para las cuales el imputado se sabía incapaz.


2) Imprudencia.

Realizar un acto con ligereza, sin las adecuadas precauciones. La conducta contraria a la que el buen sentido aconseja. En el sentido estricto tiene que ver con la falta del conocimiento práctico y, por lo tanto, idóneo y apto para la realización del acto anestésico (experiencia, comprensión del caso y claridad).

Ejemplo: transfundir sangre a un paciente sin analizar previamente su grupo sanguíneo, presencia de virus del SIDA o de la hepatitis B, etc.

3) Negligencia.

Descuido, omisión o falta de aplicación o diligencia, en la ejecución de un acto médico.

Puede implicar:

-dejar de hacer.
-hacer menos.
-hacer lo que no se debe.

La negligencia es el olvido de las precauciones impuestas por la prudencia, cuya observación hubiera prevenido el daño.

Ejemplo: administrar una anestesia general sin contar con máquina de anestesia o equipo de reanimación en sala de operaciones.


Frases a tener en cuenta:

La imprudencia y la negligencia suelen ser las caras de una misma moneda y van siempre de la mano.

Ejemplo:

Administrar a un paciente sedantes a mayores dosis de las necesarias (imprudencia) sin tener a la mano equipo para ventilación asistida (oxígeno, ambú, tubo orofaríngeo, laringoscopio, tubo traqueal) para manejar una muy probable depresión respiratoria (negligencia).

El fundamento de la incriminación en imprudencia y negligencia es la IMPREVISIÓN, por parte del anestesiólogo, de un resultado previsible. "La responsabilidad llega hasta donde alcanza la previsión".

Ejemplo:

Se sabe que administrar anestesia epidural a un paciente con alteración severa de la coagulación puede resultar en parálisis de miembros inferiores por un hematoma que comprime la médula espinal (resultado previsible). Si un anestesiólogo administra una epidural en esas condiciones y causa daño al paciente será incriminado por su imprevisión.

Esta serie termina en el próximo post.
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