domingo, 24 de agosto de 2014

Terminología jurídica en la génesis de complicaciones fatales en anestesiología (Parte 6)


Viene del post anterior: Terminología jurídica... parte 5

Fuente: "Responsabilidad Médica" del Dr. Moisés Ponce Malaver.

Inobservancia de normas y procedimientos

Es una forma de acción culposa que acontece cuando, existiendo una normativa u orden verbal o escrita dispuestas con fines de prevención de un daño y ejecutada por un superior responsable, el subalterno no le da cumplimiento, generando un daño al paciente. Puede circunscribirse a la esfera administrativa si no ocasiona daño al paciente.

Ejemplo:

Operar a un paciente sin que éste se haya firmado la autorización para la cirugía y anestesia. Se incumple la normativa del consentimiento informado.

La incriminación al médico surge de la actitud comprobada de indiferencia o desprecio por la salud o la vida del paciente.

Causalidad.

Para ser incriminado un médico judicialmente tiene que existir una relación causa–efecto (desacato a normas–daño o muerte), que debe ser directa, próxima y la principal del resultado. "El médico no quiere la consecuencia dañosa pero SÍ quiere obrar imprudentemente o con negligencia".

Ejemplo:

Un paciente con apendicitis aguda no es operado a tiempo por desidia del cirujano. Pasan las horas y la apendicitis se complica con peritonitis. El cirujano responsable no tiene intención de hacer daño pero es consciente que obra imprudentemente.

Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y en pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulta de las consecuencias posibles de los hechos.

Muy importante: No hay delito si el daño o la muerte se producen por "culpa" de la propia víctima o de terceros y previamente se han adoptado todas las precauciones. Por ejemplo en el fallecimiento de un paciente tras un trasplante cardíaco. El riesgo preoperatorio ("culpa" del paciente) era demasiado alto.


Iatrogenia

Es el daño en el cuerpo o en la salud del paciente, causado por el médico a través de sus acciones profesionales, conductas o medios diagnósticos, terapéuticos, quirúrgicos, etc., y que este daño o resultado indeseado no le es imputable jurídicamente. Es decir, la iatrogenia es el resultado nocivo que no deriva de la voluntad o culpa del médico en la producción del daño, sino es producto de un hecho imprevisto (o, mejor dicho, imprevisible) que escapa a toda posibilidad de ser evitado por los medios habituales o normales de cuidado individual o colectivo.

Ejemplo:

Un anciano hace paro cardíaco. El médico realiza reanimación cardio-pulmonar-cerebral y durante las compresiones torácicas ("masaje " cardíaco) se produce fractura de costillas. El paciente sobrevive, mas el daño -indeseado- por fractura no es imputable al especialista porque no resulta de su voluntad (su verdadera voluntad es reanimar al paciente).
En conclusión:

El paciente tiene derecho a la salud y al bienestar, pero no a la curación. No todo tratamiento tiene necesariamente que ser exitoso, pero sí debe ser realizado observando todas las medidas de precaución y con personal médico competente.
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