domingo, 27 de julio de 2014

Importante para pacientes. Cómo detectar a un anestesista incompetente: frases típicas que lo delatan


Luego de veinte años de ejercicio de la anestesiología (incluidos los tres años de residencia médica) tengo que reconocer que los anestesiólogos no somos tan famosos para el público como otros especialistas que trabajan en sala de operaciones.

Los pacientes llegan al hospital o la clínica ya con los nombres de sus cirujanos, traumatólogos, oftalmólogos, urólogos recomendados en la mente, pero apenas saben que el anestesiólogo que los a atender es el colega a quien el destino y el rol de turnos los puso milagrosa o desgraciadamente (según el desenlace del acto anestésico) en sus caminos.

Los cirujanos competentes son famosos, los anestesiólogos competentes no tanto. Debe ser porque nuestro principal ambiente de trabajo es la aislada e impenetrable sala de operaciones.

Ahora, el problema está en que así como los buenos anestesiólogos no son fácilmente reconocidos tampoco lo son los incompetentes. Por tal motivo a continuación presentamos ocho frases frecuentes cuya mediocridad mueve a muchos colegas de especialidad expresar durante su labor en sala de operaciones.

1.- ¿Cómo, la niña con apendicitis ha comido? ¡No! ¡De ninguna manera! ¡Se posterga la operación!

Estimado visitante: las cirugías de urgencia (las verdaderas, por supuesto) NO pueden postergarse. Deben efectuarse a la brevedad aún cuando el paciente tenga "estómago lleno", padezca de una enfermedad cardíaca severa (en espera de corrección quirúrgica) o sea presa de un ataque de asma.


Si, en este ejemplo, esperamos que se subsanen los inconvenientes señalados, la apendicitis se convertirá en peritonitis (que puede dejar como secuela infertilidad) y la niña estará en peligro de llegar a septicemia y de fallecer. El anestesiólogo está preparado para manejar con éxito, con mínima posibilidad de daño (neumonia por aspiración, por ejemplo) estas y otras situaciones de suma urgencia.

2.- "Al paciente que se va a de próstata le hicieron tres by-pass coronarios hace dos años. No le doy anestesia si no está el cardiólogo en sala".

Este paciente muy probablemente está en buenas condiciones para la intervención, a pesar de sus antecedentes. Y ha solucionado su problema cardíaco (la le operaron las arterias coronarias ocluidas) para poder operarse, por fin, de la próstata inflamada que tantas molestias debe causarle. Ha dejado de tomar su indispensable aspirina una semana antes. ¿Se va a suspender la cirugía? De ninguna manera.


Puede suceder que ocurra uno que otro leve apremio cardiológico durante la cirugía (arritmias benignas, hipertensión, hipotensión leves), que tranquilamente puede manejar un anestesiólogo general competente y, si se requiere alguna ayuda experta, para eso está el  jefe de anestesia. Llamen al cardiólogo cuando sea justo y necesario. Como anestesiólogos no pasemos tal vergüenza ni mostremos tanta incompetencia.

3.- "Esa viejita portadora del absceso intraabdominal con coagulación intravascular diseminada tiene el perfil de coagulación alterado. Que le pasen plasma, que le "compensen" el sistema de la coagulación y más tarde el cirujano le podrá drenar su absceso".

La única manera de "compensar" a esta paciente es sacando ese absceso del abdomen, que está causando esa grosera alteración de la coagulación. Si no se actúa de inmediato la muerte va a llegar irremediablemente. Es cierto que se trata de un caso de alta mortalidad, pero hay que pelear hasta el final. Una vez fuera el absceso, con soporte vital avanzado en UCI, se pueda tal vez lograr una compensación. Hasta ahí misión cumplida para el anestesiólogo.


4.- "Señora, si bien es cierto que su hijito se ve sano, como usted es asmática por ese antecedente no podrán iniciar la cirugía de su hernia hasta que no le hagan riesgo neumológico".

El "riesgo neumológico" (evaluación preoperatoria del neumólogo al paciente quirúrgico), no proporciona información adicional relevante que el anestesiólogo no tenga ya producto de la revisión la historia clínica y de los conocimientos obtenidos en su residentado médico. El anestesiólogo el especialista más experto en manejo de vía aérea en el paciente con enfermedad pulmonar? El niño luce clínicamente sano, así que la cirugía procede pero siempre preparándonos a actuar en caso de cualquier eventualidad.


5.- "Sí, colega ginecóloga. Entiendo que la gestante está en expulsivo prolongado, el feto está en bradicardia, sí, claro. Pero si no me trae el riesgo quirúrgico no le pongo la anestesia".

Hay situaciones como esta donde, acudiendo a la "balanza" del riesgo/beneficio, se pueden obviar algunas normas del preoperatorio (resultados de análisis, riesgo quirúrgico) debido a lo urgente (¡no se puede demorar más!) de la cirugía. Si falta el llenado de la historia clínica, el resultado de la hemoglobina o la radiografía de tórax o el riesgo quirúrgico se debe proceder a la operación en el acto.


Si esperamos que se complete la historia, los resultados de "análisis" y el riesgo quirúrgico a esa hora ya pueden haber fallecido madre y bebé.

6.- "Colega cirujano, su paciente gravísimo y casi moribundo ya está anestesiado. Así que se me apura porque sólo tiene usted veinte minutos para operarlo. ¡Y ni se le ocurra pedirme que le administre relajantes!

No importa el estado de gravedad del paciente a operarse es deber del anestesiólogo aliviar el dolor quirúrgico, brindar buenas condiciones para la cirugía y mantener, en los aspectos respiratorio y hemodinámico, estable y compensado al paciente, el tiempo que sea necesario para corregir quirúrgicamente su enfermedad.


La situación no hace sino empeorar con un anestesiólogo en pánico presionando de manera inapropiada al cirujanos. Mientras más problemas tenga y más grave esté el paciente, se necesitará un anestesiólogo de mayor capacidad y experiencia y, muy importante, de nervios de acero.

7.- ¡Señora, ya pues! ¡Colabore con la anestesia epidural para su cesárea! ¡No grite! ¡No respire! ¡Ni se mueva porque tiene una "agujota" clavada en la espalda!

¡Qué salvajada! No se puede tratar de esa manera a una gestante a punto de operarse. Uno debe ser siempre profesional y demostrar que está en control de la situación. El anestesiólogo que se siente competente se mantiene ecuánime y acusa solvencia aún en los momentos más críticos y con los pacientes más problemáticos.


En cambio, el anestesista que constantemente echa a los pacientes la culpa de sus propias limitaciones no hace más que exteriorizar su mediocridad.

8.- "Señorita, la operación le ha dolido porque usted es "resistente" a la anestesia epidural. Sí, efectivamente. Ah, y también convulsionó porque a usted es "alérgica" a la lidocaina. Dos motivos para que, a la siguiente vez, la operen con anestesia general".

¡Qué tal cobardía! Aunque parezca increíble existen anestesistas que para ocultar sus errores atribuyen a características de los pacientes la ocurrencia de complicaciones. Si cometemos alguna equivocación hay que ser honestos y decir al paciente que el evento presente en esta cirugía se debió a ésta y no tendría por qué suceder en un futuro procedimiento.


Ya lo sabe, estimado paciente o familiar. Si escucha a algún(a) anestesista decir alguna de la frases anteriores aléjese de él (ella).
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