sábado, 7 de junio de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 30: Postergación recurrente de cirugía de niño cardiópata


Viene del post anterior.

Se denomina a un niño "azul" por la coloración azulada de la piel, mucosas y uñas (término médico: cianosis) debido a una deficiente llegada de oxígeno a los diferentes tejidos del organismo causada por la Tetralogía de Fallot, una enfermedad congénita cardíaca cuyo mecanismo intentaremos explicar con la mayor simpleza (mil disculpas a los cardiólogos por tan rudimentaria explicación).

Corazón y circulación normales
He aquí corazón y circulación sanguínea normales. Sangre "sin oxígeno" (ya utilizada en el organismo) llega al corazón a la aurícula derecha vía las venas cavas superior e inferior. De ahí pasa al ventrículo derecho y es "bombeada" hacia la arteria pulmonar (flechas azules) para llegar a los pulmones y ser oxigenada. Sangre rica en oxígeno (flechas verdes)  retorna al corazón a la aurícula izquierda, vía las venas pulmonares. De ahí pasa al ventrículo izquierdo y es "bombeada" hacia la arteria aorta para llegar a los diferentes órganos del cuerpo humano.

Explicación simple de la Tetralogía de Fallot
En la Tetralogía de Fallot, entre otros defectos cardíacos, hay una obstrucción para el "bombeo" de la sangre del ventrículo derecho hacia la arteria pulmonar -¡llega muy poca sangre a los pulmones para oxigenarse! (pequeñas flechas celestes)- y un "hueco" entre ambos ventrículos hace que pase sangre "sin oxígeno" (flechas violetas) del derecho hacia el izquierdo y de ahí a la arteria aorta y a los distintos órganos del cuerpo humano.

De modo persistente, cerebro, hígado, riñones, músculo y el mismo corazón, se ven privados del tan necesario oxígeno para su normal funcionamiento, y esto se manifiesta con severas crisis de ahogo y un deficiente crecimiento y desarrollo del cuerpo humano.

Aunque un corazón con la malformación descrita líneas arriba es muy proclive a fallar, al ser deprimido por varios de los anestésicos utilizados en la práctica diaria, el manejo impecable de un anestesiólogo cardiovascular competente baja considerablemente el riesgo de insuficiencia cardíaca durante el procedimiento.

Un especialista preparado que confía en si mismo no tiene por qué suspender una intervención quirúrgica o un procedimiento de urgencia en un paciente con enfermedad grave del corazón. Sus conocimientos de anatomía, fisiología, patología y clínica cardíaca, así como de anestesiología cardiovascular, serán fundamentales para la seguridad del enfermo.
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