jueves, 5 de junio de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 28: Estar despierto durante la anestesia, sentir dolor y no poder moverse ni gritar



Viene del post anterior.

Una grosera falla en nuestra especialidad es permitir que un paciente se despierte durante una anestesia general debido a dolor por anestesia insuficiente. Nos vamos a morir de vergüenza por ese error, pero los movimientos del enfermo sobre la mesa de operaciones nos alertará del problema y lo "re-anestesiaremos" de mejor modo (ajustaríamos las dosis de hipnótico y analgésico narcótico). Le administraremos, también, una droga que produzca amnesia, para que no recuerde tan desagradable episodio.


Pero, ¿qué sucedería si a ese mismo paciente, en las mismas circunstancias, previamente se le administrara una droga paralizante, como un relajante muscular? Simplemente el operado ya no tiene cómo avisar que está despierto o que la operación le está doliendo. La parálisis le impide gritar o efectuar algún movimiento de extremidades. Se hallará despierto, con frío, escuchando la conversación de los cirujanos y, tal vez, sintiendo el dolor, la presión y los jalones propios de la intervención quirúrgica.

 
En las figuras anteriores se aprecia cómo el cerebro envía la orden para que se muevan los músculos de las extremidades inferiores.

El relajante es una droga que bloquea la unión neuro-muscular, el punto donde se transmite la orden del cerebro para que se "muevan" músculos como en las imágenes citadas.

EL RELAJANTE BLOQUEA LA ORDEN DEL CEREBRO A LOS MÚSCULOS. SI EL OPERADO SE DESPIERTA NO PODRÁ DAR NINGUNA "SEÑAL" PUES LA MUSCULATURA NO LE OBEDECE
Por la acción del relajante muscular el operado no puede mover ningún músculo ni respirar. Claro está que no se da cuenta de ello pues pierde la conciencia durante la anestesia general por acción de hipnótico y narcótico. Pero si no se administra adecuadamente el hipnótico (error en cálculo de dosis, averías en el vaporizador), se recuperará la conciencia en plena cirugía y  no podrá comunicarlo a los cirujanos y al anestesiólogo debido a la parálisis. Si tampoco se administra de manera óptima el analgésico narcótico, se sentirá el dolor de incisiones y manipulación quirúrgica.

BIS
Un anestesiólogo competente sabe cómo balancear su anestesia, se da cuenta en qué momento ésta podría ir a plano superficial y, de inmediato, tomaría las medidas necesarias. Además, existen sistemas de monitoreo de la "profundidad" anestésica, como el BIS, que ayudan a evitar que un operado paralizado por el relajante muscular se despierte y sienta dolor en plena intervención quirúrgica.


La conciencia (awareness) durante la anestesia general es falla y responsabilidad exclusiva del anestesiólogo. Una vez más, querido visitante, le aconsejamos que se interese en que lo atienda el mejor anestesiólogo. No corra riesgos innecesarios.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...