jueves, 29 de mayo de 2014

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 24: Odontóloga y anestesióloga detenidas por homicidio culposo de niña


Viene del post anterior.

En el reporte periodístico figuran insuficientes datos para establecer un juicio acerca del manejo anestésico en el lamentable caso de la niña de tres años que falleció tras una complicación por "sobredosis de anestesia" previa a una curación de muela con caries. Por ello, lo que haremos es proponer un esquema de atención en anestesiología para un niño que va a someterse a un procedimiento odontológico y requiere anestesia. Es bueno aclarar que se tratará de la opinión personal de este blogger, que muy bien podría ser rebatida por algún otro colega en una sana discusión.

El procedimento deberá obligatoriamente realizarse bajo anestesia general con intubación traqueal en sala de operaciones de un hospital o clínica de día. En los días previos se realizan exámenes de laboratorio básicos (hemoglobina y hemograma) y el riesgo quirúrgico. Si la intervención es a las 08.00 horas, el niño -y familiar, obviamente- acude al hospital o clínica a las 07.00 horas en ayunas (puede beber líquidos claros, hasta cuatro horas antes o leche, hasta seis horas antes). Se le confeccionará la historia clínica, con énfasis en el cumplimiento del ayuno y la existencia de alguna enfermedad infecciosa aguda (amigdalitis) o alérgica crónica (asma).


El niño pasa entonces a sala de operaciones y el anestesiólogo administra anestesia general e intuba la tráquea. Sería recomendable hacerlo por la nariz (si no hay contraindicación) para dejar más espacio de trabajo al odontólogo. Una vez el paciente perfectamente intubado y anestesiado se inicia el procedimiento.

Las razones para intubar la tráquea son:

1.- El tubo "sella" la vía aérea, evitando que sangre y secreciones de diverso origen pasen a la tráquea y a los pulmones.

2.- La manipulación de la cavidad bucal por el dentista puede causar espasmo de la laringe, cerrándose así la vía aérea ocasionando asfixia. Un óptimo nivel de anestesia prevendrá ese espasmo y, aún en caso de que se produzca, la presencia del tubo mantendrá la vía aérea siempre permeable.

Intubación oro-traqueal para una intervención dentro de la boca. En niños es recomendable que el tubo no tenga globo o, en caso que lo tuviera, no debería ser inflado.
Terminada la intervención se despierta y extuba al niño y se lo transporta a sala de recuperación. Ahí es observado durante unas dos horas y luego se lo traslada a otro ambiente hospitalario para vigilarlo cuatro horas más. Si no hay evidencia de complicaciones, el paciente podrá ser dado de alta.

Le solicito estimado visitante que, si se enteró de algún detalle adicional en el manejo de la anestesia de la niña lamentablemente fallecida, aplicando esta humilde propuesta de atención en anestesiología saque usted sus propias conclusiones.
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