martes, 27 de agosto de 2013

La estafa de la especialización en anestesiología en clínica particular (parte 3). Cómo es estafado el paciente de la clínica


Viene del post anterior...

Pacientes adinerados o con cierta holgura económica que requieren una intervención quirúrgica van a preferir que ésta se realice en una clínica particular en lugar de un hospital docente por varias razones:

1.- Por una cuestión de comodidad: habitación personal, baño privado, televisión por cable.

2.- Pueden elegir para su tratamiento a prestigiosos y expertos médicos especialistas de su confianza (para eso gastan su dinero).

3.- El temor a que especialistas en formación o en entrenamiento (residentes, "practicantes") realicen en ellos técnicas y procedimientos con posibilidad de sufrir complicaciones producto de su inexperiencia.

La última razón expuesta puede fastidiar o herir algunas susceptibilidades, pero es la pura verdad. Cualquier paciente quirúrgico prefiere operarse en una clínica que en hospital público por temor a que algún "practicante" haga sus prácticas (valga la redundancia) en su cuerpo, sólo que si no tiene dinero se resignará a acudir a un hospital público, docente o universitario.

Este blogger considera contrario a la ética hacer docencia en anestesiología en un paciente quirúrgico que no lo desea así. Es injusto que el operado tenga que pagar dinero extra por días adicionales de hospitalización debido a una complicación menor frecuente en médicos que se entrenan (una cefalea post anestesia epidural, por ejemplo) o por material que se usa más de una vez por motivos de docencia (un tubo traqueal que se echa a perder en la intubación fallida hecha por el residente y otro que se usa en la intubación acertada hecha por el anestesiólogo titular).


En fin, en estos tres últimos posts hemos querido subrayar el perjuicio, tanto como para paciente y especialista en formación, de que se instale programa de residentado médico en una clínica privada. Más claro ni el agua. Sin embargo, algunos sinvergüenzas lo instalaron en una conocida clínica de Lima y les importó un bledo que el especialista se forme inadecuadamente y que al paciente no se le respete su decisión de ser tratado por profesionales expertos y calificados y se le obligue a pagar de más por hospitalización y materiales de anestesia.

Fue una estafa que duró tres años.

Y el Colegio Médico y la Sociedad de Anestesia se hicieron de la vista gorda. Nunca dijeron esta boca es mía.

lunes, 26 de agosto de 2013

La estafa de la especialización en anestesiología en clínica particular (parte 2). Cómo es estafado el anestesiólogo en formación.


Viene del post anterior...

En esta serie de post contamos cómo fue que en el Perú se instauró esa farsa que fue el residentado médico (especialización) en anestesiología en una clínica privada.

¿Cómo se perjudica el residente de anestesiología en una clínica privada?

El futuro anestesiólogo durante tres años estudia arduamente la teoría de su especialidad y de otras afines (cuidados intensivos, cardiología, neumología) y es rigurosamente evaluado por la universidad mediante varias pruebas escritas parciales y una final.

Al mismo tiempo trabaja a dedicación exclusiva (doce o más horas al día, domingos y feriados inclusive) en un hospital docente (universitario) bajo la estricta supervisión de un profesor tutor quien, además de enseñarle los diferentes procedimientos y manejo de drogas de la especialidad, estará presto a solucionar cualquier complicación menor que surgiera debido a errores del residente que no son infrecuentes en esta etapa de entrenamiento.

Intentando ser ordenados, les damos dos razones de peso (existen muchas más) para que no se efectúe residentado médico en una clínica:

1.- En un hospital docente , donde se llevan a cabo un número significativo de operaciones, inicialmente el residente es programado por el jefe de anestesiología para que trabaje en cirugías de pequeña o mediana complejidad realizando técnicas sencillas, siempre bajo supervisión. A medida que pasa el tiempo las cirugías serán más complejas y las técnicas más sofisticadas.

En una clínica particular el paciente, que paga su plata, y cirujano y anestesiólogo titulares, que no quieren complicaciones en su práctica privada, limitarán tremendamente el acceso del residente a procedimientos y su entrenamiento no será el más óptimo.


2.- En un hospital docente se gasta mayor cantidad de material de la especialidad (tubos traqueales, agujas de anestesia epidural, catéteres) debido a los esperados errores que comete un especialista en formación durante su trabajo. Igualmente, el paciente puede quedar hospitalizado uno o dos días más para recuperarse de alguna complicación leve (cefalea post epidural, por ejemplo) producto de la inexperiencia del residente. Los costos de material y días de hospitalización extras son asumidos en la mayoría de casos por el Ministerio de Salud, la Seguridad Social o la Fuerza Armada y el paciente no se perjudica económicamente.

En una clínica privada los costos de materiales, drogas, camas de hospitalización, exámenes de laboratorio son asumidos por el paciente o su seguro particular. Ante la posibilidad de una facturación excesiva se le negará al residente la ejecución de procedimientos y manejo de drogas.

Continúa en el próximo post.

viernes, 23 de agosto de 2013

Gran estafa en la medicina peruana: ¡residentado médico (especialización) en anestesiología en una clínica particular! (parte 1)


Pasan los años y la anestesiología peruana no logra el reconocimiento que se merece. No acaba de despegar. Una de las causas: dejadez y/o corrupción en autoridades del colegio profesional médico y de la sociedad científica de la especialidad.

A continuación, para muestra un botón.

¿Cómo se forma un especialista en anestesiología en el Perú?

El médico general tiene que concursar por una plaza en el programa de segunda especialización en anestesiología (residentado médico) de la facultad de medicina de una universidad. Si gana la plaza se convierte en "médico residente" ("becario" en otros países) y elige un hospital "docente" o "universitario" (por lo general perteneciente al Ministerio de Salud, la Seguridad Social o la Fuerza Armada, en los que los pacientes reciben atención gratuita o a muy bajas tarifas).

Durante tres años de residentado médico el futuro anestesiólogo trabajará a dedicación exclusiva y se entrenará en la especialidad (y también en especialidades "afines" como cuidados intensivos, cardiología, etc.) supervisados de manera muy rigurosa por docentes calificados. Al terminar su periodo de especialización obtendrá, tras una serie de evaluaciones, su título (diploma) de especialista).

Un paciente que acude atenderse a un hospital público docente (donde prácticamente no pagará honorarios médicos) sabe que será atendido por residentes en entrenamiento, pero bajo estricto control de un especialista experto.

Dr. Tomas A Salerno. (Tomado de Selecciones Reader's Digest Agosto 2013)
Lógicamente, al momento de realizar procedimientos y técnicas en anestesiología, el residente tiene buena posibilidad de cometer errores que pueden generar complicaciones en el paciente. Felizmente, en un alto porcentaje éstas son leves y fácilmente controlables por el especialista tutor que está atento en todo momento a la actuación de su pupilo.

Un cirujano ortopédico. (Tomado de Selecciones Reader's Digest Agosto 2013)
Ahora, cambiando un poco de tema, una interesante pregunta:

¿Por qué un paciente prefiere gastar dinero para ser operado en una clínica privada y no en un hospital "docente", universitario", "público"?

Pues por una cuestión de comodidad (disgusto por salas de hospitalización comunes), por el deseo de disminuir la posibilidad de complicaciones (no quieren ser atendidos por médicos en entrenamiento) y por la ventaja de poder elegir a los especialistas que van a administrarle anestesia e intervenirlo quirúrgicamente.

Es derecho del paciente. Y para eso gasta sus ahorros o se presta dinero.

Increíblemente, en el Perú se vulneró el derecho del paciente a escoger y pagar por un determinado tipo de atención quirúrgica y, a la vez, el derecho del residente a recibir una capacitación en anestesiología óptima, al crearse plazas de especialización en anestesiología en una clínica privada.

En el próximo post continuamos.
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