jueves, 10 de enero de 2013

Top 10 (tristemente) célebres anestesistas. TOP 2: Dra. CHELA DE LA PUS, una jefa que manejaba el servicio de anestesiología como si fuera su chacra

La joven Chelita de la Pus, en los tiempos de su residentado médico en anestesiología
La Dra. Chela de la Pus nació en la comuna del Esperpento, provincia de La Sinvergüencería, departamento de La Cantinflada. Apenas nacida ya daba muestras de su futuro mal carácter, cuando le mentó la madre al obstetra cuando este le daba de nalgadas para que rompiera en llanto y le subiera la puntuación de APGAR.

En el colegio no aguantaba pulgas y no dudaba en golpear duramente a algún compañero cuando creía que se estaban burlando de su bello rostro con finas facciones y de su fascinante modo de hablar cantinflesco.

-Agarré a patadas a Federico porque usó sin mi permiso esos lapiceros sin usar- espetó Chela, justo en el momento en que Federico era subido a la ambulancia con diagnóstico de trauma múltiple severo.
-Pero, ¿cómo va a haber usado unos lapiceros "sin usar"?- preguntó sorprendido uno de los paramédicos de la ambulancia.
-¡O te callas o te rompo el alma, huanaco de mierda! explotó Chela- ¡Yo hablo y hago todo lo que me da la gana!

El pobre paramédico huyó despavorido.

La implacable jefa Chela de la Pus, sancionando a una secretaria ineficiente

Anestesióloga competente (dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios), pero persona inestable y resentida social, vio su designación como jefa de servicio de anestesia de un hospital cardiovascular como una oportunidad de continuar cultivando sus mal genio y vulgaridad, además de seguir matando a colerones y convirtiendo en ciruelas asadas a las células hepáticas de sus compañeros de trabajo.

Generosa con sus amigos (la Dra. Porcina Ruin y otros cuatro gatos) e implacable con sus enemigos (la gran mayoría), se dedicaba a atacar arteramente a todo aquel que hiciera docencia con los médicos residentes, que aportara alguna buena nueva técnica de manejo anestésico o que simplemente sonriera de buen humor.

Anestesióloga Porcina Ruin, le mejor amiga de Chela de la Pus

Además, era muy temible por sus severas sanciones.

-¿Cómo es que sanciona al Dr. Warfarino por uso indebido de narcóticos, si usted misma dice que las ampolletas de morfina están sin usar?- preguntaba asombrado el jefe de Recursos Humanos del hospital.

-Lo sanciono porque veo en sus ojos claros el ansia explosiva de drogarse- respondió Chela de la Pus. Por si fuera poco, es fan de Whitney Houston y Amy Winehouse, ¡de dos drogadictas! ¡Qué más pruebas quieres, cretino!
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