domingo, 12 de junio de 2011

Villanos en anestesiología (1): el cardiólogo despistado


Un día cualquiera llegamos a trabajar a sala de operaciones de la clínica y nos enteramos del programa de operaciones. La primera cirugía es una manga gástrica. Nos ponemos algo de mal humor, pues se trata de una anestesia compleja en un paciente complicado (obeso mórbido) por la que recibiremos unos miserables honorarios.

Llega el paciente. Se trata de un varón de cuarenta años que pesa 130 kilogramos. Revisamos la historia clínica y casi convulsionamos al notar que el riesgo quirúrgico cardiovascular (RQCV) era de... ¡uno! (según la clasificación de Goldman: riesgo bajo, muy poca probabilidad de complicaciones cardiovasculares como crisis hipertensiva, arritmias malignas o paro cardíaco).

Nuestro villano de turno, siempre despistado
Entonces llamamos por teléfono al cardiólogo para hacer el reclamo respectivo. El colega, de lo más fresco por supuesto, nos contesta que "el corazón a la auscultación late muy bien, con perfectos ritmo y sonoridad y que no se escucha ningún soplo". Por eso le adjudicó "riesgo bajo".

¡Pobre colega! Qué despistado que está. El RQCV establece qué riesgo existe de que falle el corazón...:
1) En un paciente que pesa 130 kilogramos y cuya obesidad va a afectar la función respiratoria y, por ende, la llegada de oxígeno al mismo corazón.
2) En una cirugía en la que se eleva la presión intraabdominal al insuflar la cavidad peritoneal con dióxido de carbono (CO2), y tendrá como consecuencia la compresión de la vena cava inferior (disminución del retorno venoso al corazón) y de la arteria aorta (aumento de la post-carga cardíaca).

¡Y el riesgo no es bajo, caramba! Eso lo sabe todo el mundo, pero las leyes peruanas exigen de que el cardiólogo debe establecer el RQCV. Y si este colega está despistado nos hace un flaco favor a los anestesiólogos pues, de ocurrir alguna desgracia con su respectivo proceso judicial, vamos a aparecer ante el juez como los culpables de que un paciente "con bajo riesgo de complicaciones" se complique (valga la redundancia).

Nuestro villano despistado de hoy, cuando efectuaba su servicio militar
Según el Dr. Moisés Ponce Malaver, en su interesante artículo Responsabilidad Médica, en la parte concerniente  a Impericia y Cirugía, tenemos que "La muerte del paciente o la existencia de secuelas de diversos tipos son causa de responsabilidad médica. Son elementos de valoración: el riesgo operatorio y la oportunidad de realización".

Pues bien, estimados visitantes, está claro de que el descuido y la falta de criterio de algunos cardiólogos puede poner en serios aprietos al anestesiólogo y también, algo muy grave, no informa bien al paciente y a su familia sobre el riesgo operatorio relacionado a su estado físico y al tipo de cirugía. Un obeso mórbido puede, tal vez, decidir no operarse si es que conoce la verdad en cuanto a la probabilidad de complicaciones prequirúrgicas de una manga gástrica.
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