domingo, 27 de julio de 2014

Importante para pacientes. Cómo detectar a un anestesista incompetente: frases típicas que lo delatan


Luego de veinte años de ejercicio de la anestesiología (incluidos los tres años de residencia médica) tengo que reconocer que los anestesiólogos no somos tan famosos para el público como otros especialistas que trabajan en sala de operaciones.

Los pacientes llegan al hospital o la clínica ya con los nombres de sus cirujanos, traumatólogos, oftalmólogos, urólogos recomendados en la mente, pero apenas saben que el anestesiólogo que los a atender es el colega a quien el destino y el rol de turnos los puso milagrosa o desgraciadamente (según el desenlace del acto anestésico) en sus caminos.

Los cirujanos competentes son famosos, los anestesiólogos competentes no tanto. Debe ser porque nuestro principal ambiente de trabajo es la aislada e impenetrable sala de operaciones.

Ahora, el problema está en que así como los buenos anestesiólogos no son fácilmente reconocidos tampoco lo son los incompetentes. Por tal motivo a continuación presentamos ocho frases frecuentes cuya mediocridad mueve a muchos colegas de especialidad expresar durante su labor en sala de operaciones.

1.- ¿Cómo, la niña con apendicitis ha comido? ¡No! ¡De ninguna manera! ¡Se posterga la operación!

Estimado visitante: las cirugías de urgencia (las verdaderas, por supuesto) NO pueden postergarse. Deben efectuarse a la brevedad aún cuando el paciente tenga "estómago lleno", padezca de una enfermedad cardíaca severa (en espera de corrección quirúrgica) o sea presa de un ataque de asma.


Si, en este ejemplo, esperamos que se subsanen los inconvenientes señalados, la apendicitis se convertirá en peritonitis (que puede dejar como secuela infertilidad) y la niña estará en peligro de llegar a septicemia y de fallecer. El anestesiólogo está preparado para manejar con éxito, con mínima posibilidad de daño (neumonia por aspiración, por ejemplo) estas y otras situaciones de suma urgencia.

2.- "Al paciente que se va a de próstata le hicieron tres by-pass coronarios hace dos años. No le doy anestesia si no está el cardiólogo en sala".

Este paciente muy probablemente está en buenas condiciones para la intervención, a pesar de sus antecedentes. Y ha solucionado su problema cardíaco (la le operaron las arterias coronarias ocluidas) para poder operarse, por fin, de la próstata inflamada que tantas molestias debe causarle. Ha dejado de tomar su indispensable aspirina una semana antes. ¿Se va a suspender la cirugía? De ninguna manera.


Puede suceder que ocurra uno que otro leve apremio cardiológico durante la cirugía (arritmias benignas, hipertensión, hipotensión leves), que tranquilamente puede manejar un anestesiólogo general competente y, si se requiere alguna ayuda experta, para eso está el  jefe de anestesia. Llamen al cardiólogo cuando sea justo y necesario. Como anestesiólogos no pasemos tal vergüenza ni mostremos tanta incompetencia.

3.- "Esa viejita portadora del absceso intraabdominal con coagulación intravascular diseminada tiene el perfil de coagulación alterado. Que le pasen plasma, que le "compensen" el sistema de la coagulación y más tarde el cirujano le podrá drenar su absceso".

La única manera de "compensar" a esta paciente es sacando ese absceso del abdomen, que está causando esa grosera alteración de la coagulación. Si no se actúa de inmediato la muerte va a llegar irremediablemente. Es cierto que se trata de un caso de alta mortalidad, pero hay que pelear hasta el final. Una vez fuera el absceso, con soporte vital avanzado en UCI, se pueda tal vez lograr una compensación. Hasta ahí misión cumplida para el anestesiólogo.


4.- "Señora, si bien es cierto que su hijito se ve sano, como usted es asmática por ese antecedente no podrán iniciar la cirugía de su hernia hasta que no le hagan riesgo neumológico".

El "riesgo neumológico" (evaluación preoperatoria del neumólogo al paciente quirúrgico), no proporciona información adicional relevante que el anestesiólogo no tenga ya producto de la revisión la historia clínica y de los conocimientos obtenidos en su residentado médico. El anestesiólogo el especialista más experto en manejo de vía aérea en el paciente con enfermedad pulmonar? El niño luce clínicamente sano, así que la cirugía procede pero siempre preparándonos a actuar en caso de cualquier eventualidad.


5.- "Sí, colega ginecóloga. Entiendo que la gestante está en expulsivo prolongado, el feto está en bradicardia, sí, claro. Pero si no me trae el riesgo quirúrgico no le pongo la anestesia".

Hay situaciones como esta donde, acudiendo a la "balanza" del riesgo/beneficio, se pueden obviar algunas normas del preoperatorio (resultados de análisis, riesgo quirúrgico) debido a lo urgente (¡no se puede demorar más!) de la cirugía. Si falta el llenado de la historia clínica, el resultado de la hemoglobina o la radiografía de tórax o el riesgo quirúrgico se debe proceder a la operación en el acto.


Si esperamos que se complete la historia, los resultados de "análisis" y el riesgo quirúrgico a esa hora ya pueden haber fallecido madre y bebé.

6.- "Colega cirujano, su paciente gravísimo y casi moribundo ya está anestesiado. Así que se me apura porque sólo tiene usted veinte minutos para operarlo. ¡Y ni se le ocurra pedirme que le administre relajantes!

No importa el estado de gravedad del paciente a operarse es deber del anestesiólogo aliviar el dolor quirúrgico, brindar buenas condiciones para la cirugía y mantener, en los aspectos respiratorio y hemodinámico, estable y compensado al paciente, el tiempo que sea necesario para corregir quirúrgicamente su enfermedad.


La situación no hace sino empeorar con un anestesiólogo en pánico presionando de manera inapropiada al cirujanos. Mientras más problemas tenga y más grave esté el paciente, se necesitará un anestesiólogo de mayor capacidad y experiencia y, muy importante, de nervios de acero.

7.- ¡Señora, ya pues! ¡Colabore con la anestesia epidural para su cesárea! ¡No grite! ¡No respire! ¡Ni se mueva porque tiene una "agujota" clavada en la espalda!

¡Qué salvajada! No se puede tratar de esa manera a una gestante a punto de operarse. Uno debe ser siempre profesional y demostrar que está en control de la situación. El anestesiólogo que se siente competente se mantiene ecuánime y acusa solvencia aún en los momentos más críticos y con los pacientes más problemáticos.


En cambio, el anestesista que constantemente echa a los pacientes la culpa de sus propias limitaciones no hace más que exteriorizar su mediocridad.

8.- "Señorita, la operación le ha dolido porque usted es "resistente" a la anestesia epidural. Sí, efectivamente. Ah, y también convulsionó porque a usted es "alérgica" a la lidocaina. Dos motivos para que, a la siguiente vez, la operen con anestesia general".

¡Qué tal cobardía! Aunque parezca increíble existen anestesistas que para ocultar sus errores atribuyen a características de los pacientes la ocurrencia de complicaciones. Si cometemos alguna equivocación hay que ser honestos y decir al paciente que el evento presente en esta cirugía se debió a ésta y no tendría por qué suceder en un futuro procedimiento.


Ya lo sabe, estimado paciente o familiar. Si escucha a algún(a) anestesista decir alguna de la frases anteriores aléjese de él (ella).

sábado, 26 de julio de 2014

Todo sobre la anestesia en cirugía contra la obesidad: manga gástrica (3)



Viene del post anterior: Anestesia en cirugía bariátrica parte 2

En la cirugía de manga gástrica, contar con un buen cirujano asegura mejorar la silueta y la salud; contar con un buen anestesiólogo asegura salvar la vida.


En artículos anteriores, describimos algunas bondades de la cirugía bariátrica, así como los pasos a seguir en una anestesia general para cirugía laparoscópica. Ahora vamos a tratar las implicancias de esos pasos de la anestesia en pacientes obesos.

1.- Mesa de operaciones y cuidados en la posición del paciente.


Dado el peso de estos pacientes, debemos tener seguridad de que la mesa de quirófano es adecuada. En primer lugar, debe ser más ancha que para operados no obesos. En segundo lugar, canular vena periférica es más difícil en el obeso, a veces sólo queda colocar un catéter venosos central (¿lo hará con facilidad el anestesiólogo que está de turno ese día en la clínica?). En tercer lugar, antes de inyectar los anestésicos, es importante elevar la cabecera y acostar al obeso a su izquierda, para que su voluminoso abdomen no empuje demasiado hacia el tórax, dificultando la respiración. Hay que vigilar flexuras y zonas de apoyo para evitar heridas por presión y lesiones articulares o nerviosas. El paciente debe quedar bien fijo a la mesa, ya que los diversos cambios de posición de la mesa pueden ocasionar desplazamientos. Pregunta: ¿su cirujano le conversó de que se ocupará de este ítem?


2.- Intubación traqueal.

Los obesos, en mayor o menor medida, SON DIFÍCILES DE VENTILAR CON MASCARILLA E INTUBAR. Se trata de una vía aérea difícil ANTICIPADA. Cualquier error en su manejo puede significar la muerte del paciente.

La vía aérea del obeso presenta peculiaridades que pueden hacer difícil su manejo, tales como: apertura bucal restringida, infiltración grasa de partes blandaslaringe anterior más frecuente que en los no obesos, movilidad del cuello disminuida, circunferencia del cuello aumentada.

Aquí se muestra por qué es tan difícil ventilar a un obeso cuando éste está ya dormido y relajado
El anestesiólogo debe visitar al paciente en piso y evaluarlo antes de que vaya a quirófano. Así podrá tener un plan de cómo va a manejar la vía aérea. Hay diversas maneras de intubar a un obeso, reduciendo la posibilidad de complicaciones a un mínimo. Esta publicación no tiene como fin describir diferentes técnicas de intubación, sino llamar la atención de lo importante que es contar con un anestesiólogo competente y experto.

En el obeso, mucha veces no se puede localizar la glotis y, por tanto, no se logra introducir el tubo endotraqueal
Adicionalmente, se debe contar, a mano, con un cirujano capaz de realizar una vía aérea quirúrgica (traqueostomía) rápidamente, en caso que no se pueda intubar el paciente y se presenten serios problemas para poder brindar adecuada ventilación. Pregunta: ¿su cirujano le habló de quién va a ser su anestesiólogo? ¿cuán bueno será y cuánto va a recibir como honorarios, por semejante trabajo, en el que está su vida de por medio?

3.- Mantenimiento de la anestesia.

El obeso es muy proclive a complicaciones cariovasculares como: arritmias, isquemia miocárdica (posibilidad de infarto al corazón), hipertensión arterial y otras. No cree que le vendría muy bien un anestesiólogo cardiovascular, para que lo ponga a salvo de tales problemas?



En relación a la función respiratoria, la obesidad mórbida está asociada a alteraciones de los volúmenes pulmonares. Existe una reducción de la capacidad residual funcional (volumen de aire que permite soportar periodos sin respirar, por ejemplo, el tiempo que se demora en intubar el anestesiólogo), principalmente causada por el ascenso del diafragma. Deben calibrarse con exactitud los parámetros del ventilador mecánico para evitar hipoxemia (disminución del oxígeno sanguíneo).

En el obeso, debido a la gran presión dentro del abdomen, el diafragma asciende en gran magnitud, provocando una inadecuada expansión pulmonar, llevando a la hipoxemia
Los pacientes obesos presentan alteraciones en la disposición de los fármacos administrados al compararse con la población no obesa. Importante es el criterio en el ajuste de las dosis de drogas anestésicas a emplear.

4.- Despertar de la anestesia - recuperación.

Antes de despertar al paciente obeso, es menester antagonizar los anestésicos cuya acción residual pueda causar problemas respiratorios en el postoperatorio (narcóticos, relajantes musculares). La extubación se debe realizar con el operado semisentado y consciente, pues de estar aún bajo efectos de la anestesia, los tejidos blandos de la orofaringe (lengua, mucosa) pueden ocluir la vía aérea abruptamente y resultar en edema agudo de pulmón, por aumento excesivo de la presión dentro del tórax, en su intento de vencer la obstrucción a la respiración.


En sala de recuperación, el paciente deberá permanecer semisentado y acostado hacia su izquierda, con el fin de evitar que el ascenso del diafragma dificulte la ventilación.


Estimado visitante: no ha sido nuestra intención asustarlo, pero ésta es la realidad en la anestesia para la cirugía bariátrica en el paciente obeso. Usted sabía que se trata de una intervención quirúrgica muy delicada, por eso se preocupó en hallar un excelente y reputado cirujano. Ahora sabe que estamos ante una anestesia muy compleja. Preocúpese, pues, de hallar al mejor anestesiólogo.

Todo sobre la anestesia en cirugía contra la obesidad: manga gástrica (2)


Viene del post anterior: Anestesia en cirugía bariátrica parte 1

El trascendental y decisivo rol del anestesiólogo en la cirugía bariátrica

Vamos a enumerar las etapas (y sub-etapas) de una anestesia general promedio para cirugía laparoscópica.

A) INDUCCIÓN DE LA ANESTESIA

1.- Acomodar al paciente en la mesa de operaciones. El paciente debe sentirse cómodo y es de rigor situarlo de modo que no se produzcan lesiones por presión, ni por estiramiento excesivo de extremidades


2.- Canular una vena periférica. Para la administración de líquidos (hidratación), anestésicos intravenosos y otros fármacos.


3.- Administración de anestésicos (dormir y relajar al paciente) y ventilación (oxigenación) con mascarilla. Antes de intubar al paciente debemos dormirlo, prevenir el dolor y la respuesta de hipertensión y taquicardia a la intubación y paralizarlo (relajarlo) para que no se oponga resistencia en la laringe al paso del tubo traqueal.


4.- Intubación traqueal. Con el fin de mantener siempre patente, permeable la vía aérea y permitir la ventilación mecánica. También para administrar algún anestésico inhalatorio.


B) MANTENIMIENTO. Mantener el nivel anestésico óptimo (no dolor, paciente dormido) y las mejores condiciones quirúrgicas (que no se mueva, que no puje el paciente). Proporcionar estabilidad cardiovascular y respiratoria. Mantener hidratación adecuada para preservar la función renal.


C) DESPERTAR DE LA ANESTESIA

1.- Antagonismo de hipnótico y/o relajante muscular y/o narcótico. Preparación para la extubación de la tráquea. Evitar prolongación importante de los efectos del los anestésicos en el postoperatorio, que podría ocasionar paro respiratorio y cardíaco.


2.- Extubación de la tráquea y vigilancia de la vía aérea y de la función respiratoria inmediata. Una vez el tubo fuera de la tráquea, evitar oclusión de la vía aérea por laxitud de tejidos blandos de la orofaringe, 


monitorizar frecuencia respiratoria y evaluar la oxigenación de la sangre.


Los tejidos blandos de la orofaringe (lengua) están laxos debido a anestesia residual, y su "caída" puede ocluir la vía aérea
3.- Traslado del paciente al Servicio de Recuperación. En la mejor posición que deje respirar más ampliamente y contribuya al control del dolor.


4.- Recuperación post-anestesia. Monitoreo del estatus cardiovascular y respiratorio del paciente, confort, tratamiento del dolor postoperatorio, administración de líquidos intravenosos, medicación sintomática (prurito, náuseas) y control del volumen de orina (vigilancia de la función renal).



Todo esto se refiere al paciente no obeso. Situaciones muy manejables. Pero, en el obeso surgen grandes y peligrosas dificultades en cada una de las etapas (y sub-etapas) de la anestesia. Para superarlas con éxito se requiere un anestesiólogo muy competente. Su capacidad, criterio y experiencia pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Continuará en el próximo post.

Todo sobre la anestesia para cirugía contra la obesidad: manga gástrica (1)



"Obesidad es suicidio. Pero ésto no tiene que terminar de esta manera. Averigua cómo la cirugía bariátrica puede ayudar". Northern Bariatric Surgery Institute.

Este muy polémico slogan llegó, incluso, a ser prohibido en varias ciudades de Estados Unidos. Lo traemos a colación para resaltar la efectividad de la cirugía bariátrica, en el tratamiento de la obesidad mórbida.

El término “bariátrica” deriva de la palabra griega “barys”o “baros”, que significa “pesado” o “pesadez” o “peso que abruma”, y la palabra latina “iatria”, de “iatrikos”, que significa “relativo al tratamiento médico”. El término “bariátrico” se asocia con obesidad.


Los objetivos de la cirugía bariátrica son:

a) Disminuir el aporte de calorías y la formación de grasa corporal.
b) Estimular el consumo de la grasa ya formada.

La cirugía bariátrica se basa en dos principios:

a) La reducción de alimentos ingeridos, regulando la ingesta y el apetito.
b) Modificar cómo se absorben los alimentos.

La manga gástrica (gastric sleeve) o gastrectomia parcial vertical, es un procedimiento que induce pérdida de peso al reducir el tamaño o la capacidad gástrica, limitando drásticamente la ingesta de alimentos.


Se reseca una buena parte del estómago (resected stomach), quedando el tamaño de éste reducido a la "manga". Por lo tanto, se disminuye el apetito (el estómago se "llena" con menos alimento) y se disminuye la superficie gástrica de absorción de grasas.


Como anotáramos antes, la cirugía bariátrica es muy valiosa en el control de la obesidad.


Se realiza con las ventajas de la vídeo cirugía laparoscópica. El asunto de indicaciones, técnicas, contraindicaciones, riesgos, corresponde informar a los colegas cirujanos.

Hasta aquí todo bien, todo suave. Ahorrar unos U$ 10,000 y que nos recomienden un experto, magnífico, famoso y certero cirujano. Pero, ¿quieren saber un secreto?


Do you want to know a secret? The Beatles

El procedimiento de manga gástrica se realiza bajo ANESTESIA GENERAL.

Y el paciente obeso mórbido... ES UN PACIENTE CON MUCHOS FACTORES DE RIESGO PARA LA ANESTESIA GENERAL.

Y se va a necesitar a un experto y hábil ANESTESIÓLOGO, para un adecuado manejo de esos factores de riesgo y llegar a un final feliz.


Continúa en el próximo post.
Continuará...

viernes, 25 de julio de 2014

Todo sobre la anestesia para la rinoplastía [2]











Viene del post anterior: Introducción a la anestesia para rinoplastía:

Estas noticias no faltan el los periódicos. No es para asustarse. Les adelanto que todo depende del anestesiólogo competente que usted ha contratado para su rinoplastía. No el anestesiólogo que le impone la clínica o el mismo cirujano. Te repito, no te asustes. Lo siguiente es duro, pero te ayudará a reflexionar.

Así como lo que sigue sucede cuando te equivocaste de cirujano plástico...


Lo que ves a continuación sucede cuando tuviste mala suerte con el anestesiólogo que te impuso la clínica o el cirujano.


¡Esto lo evitas eligiendo tú mismo a tu anestesiólogo!

La rinoplastía es tal vez la operación más requerida en cirugía plástica. También es, tal vez, la operación estética que más complicaciones ostenta. Este blog tiene como objetivo llegar al público en general y darle a conocer la razón por la que debe escoger a su anestesiólogo así como a su cirujano. La descripción de la técnica quirúrgica se realiza muy bien en diversos portales de internet. Pues, comenzamos a explicar lo que nos compete. Cosas de la anestesia, que usted debe tomar en cuenta antes de su rinoplastía


1.- Su rinoplastía debe efectuarse en sala de operaciones de un hospital o clínica. Un consultorio muy rara vez tiene el equipo y el personal para atender una emergencia derivada de la intervención quirúrgica. En una clínica muchas veces hay más de un anestesiólogo para atender y solucionar cualquier eventualidad, así como enfermeras especializadas y equipo médico de reanimación cardio-pulmonar-cerebral.

2.- Existen tres tipos de anestesia para la rinoplastía: la local pura, la local con sedación y la general con intubación traqueal. Pasamos a detallarlas.


I) Anestesia local.

Es, de lejos, la más segura y la que menos posibilidad de complicaciones ofrece. Tiene que ver mucho la habilidad del cirujano plástico para administrar una excelente anestesia local y, de esa manera, el paciente pueda tolerar el procedimiento. Estando despierto el operado es extremadamente difícil que se produzca aspiración de sangre a los pulmones o depresión o paro respiratorios.

Tiene la desventaja que, aún con la mejor anestesia local, el dolor no se suprime completamente, y el éxito de la cirugía queda supeditado a la capacidad de "aguante" del paciente. Si soporta el "castigo", bien por él; pero si llega el momento en que ya no puede más y "tira la toalla", el procedimiento queda inconcluso. Hay que reprogramarlo o esperar que llegue un anestesiólogo para que administre anestesia general, si se dan las condiciones.


II) Anestesia local más sedación.

A la anestesia local administrada por el cirujano plástico, el anestesiólogo agrega la inyección intravenosa de un hipnótico justo antes de que el cirujano pinche para inyectar la anestesia local. El objetivo es que el paciente se duerma con el hipnótico, pero sin perder la respiración espontánea. Así, no se siente la fastidiosa infiltración del anestésico local, el paciente duerme respirando solo y, cuando despierta, ya la anestesia local ha "pegado" bien y se somete a un procedimiento sin dolor y con un estado de sedación o ansiólisis reconfortante. Aquí se lucen tanto cirujano como anestesiólogo. Tienen que ser ambos muy competentes para que esta técnica alcance el éxito. Tienen que tener muy en claro sus objetivos que, si no logran alcanzar buenamente, debe detenerse el procedimiento y pensar detenidamente en la solución. La seguridad del paciente está por encima de todo.

No es conveniente administrar más de una droga anestésica, podrían potenciarse de mala manera y producir depresión respiratoria, supresión de la deglución y neumonía por aspiración.


III) Anestesia general con intubación traqueal.

De elección en pacientes muy nerviosos o cirujano y anestesiólogo no muy hábiles. El operado está completamente dormido, con buena analgesia, con un tubo endotraqueal que garantiza una óptima respiración y protección de la vía aérea contra la aspiración de sangre u otras secreciones.


Debido a la manipulación quirúrgíca muy cerca de la situación del tubo, el anestesiólogo debe asegurarlo bien y estar muy atento por si se "mueve" de su sitio. Una vez finalizada la intervención, el paciente debe ser extubado despierto, para que respire por la boca, expulse de la boca sangre residual o bien la degluta. Si se extuba al operado aún dormido puede ocluirse la vía aérea por edema de tejidos blandos, por caída de la lengua o por aspiración de secreciones.

Estimado visitante, una vez más. Tiene que darse cuenta de lo importante que es elegir a un buen anestesiólogo.

Todo sobre la anestesia para la rinoplastía [1]


Está de moda someterse a una cirugía estética de nariz (rinoplastía) y también están de moda los reportajes de accidentes fatales en anestesia en dicha cirugía en los medios de comunicación. A continuación un caso emblemático de negligencia médica en rinoplastía que nos ayudará a explicar, en el próximo post, cómo se producen y cómo pueden prevenirse las complicaciones severas en la anestesia para esta común intervención quirúrgica.

Un cabo suelto en el quirófano
Antonio Meño quiso retocarse la nariz y lleva 21 años en coma - La Fiscalía pide al Supremo que reabra el caso con un nuevo testigo de la operación

PABLO DE LLANO - Madrid - 17/06/2010


* El Supremo juzgará el caso del joven madrileño en coma por una rinoplastia
* Un hombre en coma asiste a la revisión de su caso en el Supremo
* La familia de Antonio Meño mantiene el campamento por consejo de sus abogados
* La familia lleva 365 días acampada en la plaza de Jacinto Benavente

Un matrimonio de jubilados lleva 365 días acampado en la calle con su hijo en coma. Están en la plaza de Jacinto Benavente, a una calle de la Puerta del Sol. Viven en una caseta de madera enfrente de una sede del Ministerio de Justicia, en un lado de la plaza ocupado desde hace tiempo por borrachos y proxenetas. La caseta, por fuera, tiene sábanas y carteles en los que la familia pide "justicia" para su hijo, que siempre está dentro, paralizado sobre una cama en un espacio pequeño con olor a plástico.

Antonio Meño Ortega, de 41 años, se quedó inválido en 1989 en una operación de cirugía estética. Quería retocarse la nariz. Durante la rinoplastia hubo un problema y su cerebro se quedó sin oxígeno. Sus padres llevaron a los tribunales a la clínica privada donde lo operaron, Nuestra Señora de América, y al médico responsable de la anestesia. Un juzgado de lo Penal culpó al anestesista de retirarle el oxígeno a Antonio antes de que pudiera respirar, provocando un vómito que lo asfixió. El médico debía indemnizarlo con 175 millones de pesetas (más de un millón de euros).

La Audiencia Provincial, primero, y luego el Tribunal Supremo rechazaron esa sentencia y exculparon al anestesista. El Supremo condenó a los padres a pagar 400.000 euros a la clínica y al anestesista por los gastos del juicio. El matrimonio, Juana y Antonio, dos panaderos de Móstoles, presentó un incidente de nulidad y el Supremo reanudó la tasación de costas. Los Meño decidieron echarse a la calle con su hijo.

Y en la calle, 21 años después de la operación, ha aparecido la última pieza del rompecabezas, un hombre que en diciembre se topó con su caseta de madera por casualidad, según dice la familia, y resultó ser un médico en activo que estuvo en la operación de su hijo como aprendiz, pero que no participó en los juicios. I. F. G., el nuevo testigo, ha firmado una declaración -entregada por la familia al Supremo con una demanda de revisión del caso- en la que da una versión distinta de lo que ocurrió en el quirófano y que la Fiscalía de Madrid, el pasado 17 de mayo, consideró en un escrito al tribunal como un indicio de "maquinación fraudulenta", ésto es, de que se ocultaron pruebas en el juicio.

"Durante la operación observé que se producía una alteración del ritmo cardiaco, por lo que hice un comentario y llamaron a la auxiliar. El anestesista estaba en otro quirófano en ese momento. Al cabo de unos minutos apareció, levantó los paños que cubrían la cabeza del paciente y comprobó que el tubo a través del que respiraba el paciente se había desconectado. El anestesista exclamó: ¡Dios mío, se ha desconectado!". El testigo, que no ha querido hacer declaraciones a este periódico, nombra en su descripción de los hechos a los cirujanos, al anestesista y precisa el color de ojos y de pelo de la enfermera.


De acuerdo con el testimonio, el fiscal del caso, Félix Herrero Abad, entiende que en los juicios los demandados, "todos ellos unidos por lazos de parentesco y amistad, (...) ocultaron datos a los perjudicados y a los órganos judiciales". La Fiscalía sostiene que la prueba supuestamente escamoteada a la Justicia "podía haber dado lugar a una sentencia totalmente distinta" y reclama al Supremo que se admita la demanda de revisión del caso.

La abogada del anestesista, que ahora trabaja en un hospital público de Madrid, afirma que no le ha llegado el escrito de la Fiscalía y cuestiona la credibilidad del nuevo testigo: "Es la versión de una persona que aparece después de muchos años de juicios. Mi cliente dice que no sabe quién es y que no estaba en el quirófano". La clínica Nuestra Señora de América se ha negado a hablar del caso.


Los padres de Antonio Meño siguen la última vuelta de tuerca del caso con una combinación de esperanza y escepticismo. "Es el primer testigo que tenemos, y es importante; pero después de tantos años de injusticias, ya veremos qué pasa", dice Juana Ortega, de 64 años. La madre del hombre en coma no cree que se vayan de la calle hasta que haya otra sentencia en firme, si el Tribunal Supremo reabre el juicio. No se fía. Su relación con la Justicia es algo muy personal. "¡Qué gracia!", se reía el lunes por la noche, antes de ir a dormir. "Acabo de medir por primera vez la distancia que hay entre mi tienda y la sede del Ministerio: ¡Solo seis pasos!".

En el próximo post desarrollaremos el interesante tema de la anestesia para la rinoplastía. No nos callaremos nada.
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